article-thumb
   

Diana D’Agostino: Resultado del 6D es producto del enorme rechazo que tiene este régimen

Christhian Colina

Pilar García de la Granja.- Nadie a estas alturas duda de que las mujeres han sido fundamentales en el cambio político histórico que ha vivido Venezuela en los comicios parlamentarios. A nadie se le escapa que el coraje de mujeres como María Corina Machado, Lilian Tintori, Mitzy Capriles, Eveling Trejo, cuyos maridos son presos políticos, y de mujeres de políticos como Diana D’Agostino, esposa de quien probablemente está llamado a ser uno de los hombres claves en la transición, Henry Ramos Allup, ha sido definitivo para el aplastante triunfo de la oposición.

Van 21 planes de seguridad y mas de 250 mil asesinados a manos de la violencia. En Venezuela, muchos de los jóvenes que siguen con vida han emigrado buscando las oportunidades en otros países que en el propio les negó este régimen. Y los que siguen en Venezuela, viven con miedo y sin poder realizarse, ya que el régimen les cerró las puertas de su futuro”, me asegura Diana D’Agostino.

El resultado es producto del enorme rechazo que tiene este régimen, que desde hace 16 años, bajo el mandato del difunto Hugo Chávez, comenzó la destrucción de todas las instituciones democráticas y la destrucción del país. El pueblo se expresó a través del voto y su mensaje fue muy claro: ya basta de que nos humillen obligándonos a hacer enormes colas para comprar comida, medicinas, pañales, leche, productos de higiene personal, entre otros”, apunta Diana.

“Somos guerreras por naturaleza, y quienes estamos casadas con políticos desde hace 30 años, como es mi caso, entendimos que tenemos dos grandes amores en nuestra vida, que son nuestra familia y nuestro país, y desde nuestros espacios de lucha estamos apoyándolos y seguiremos apoyándolos. Nuestros maridos no están solos, tienen una familia comprometida con ellos y con su lucha“, agregó.

D’Agostino asegura que ella es “luchadora social por convicción. Hay prioridades en la agenda de esta nueva Asamblea Nacional, pero yo soy una convencida de que el trabajo que hay que hacer en Venezuela es un profundo trabajo social, es meterse en los barrios, en las comunidades, y dar oportunidades a través de programas sociales de inclusión, a niños, jóvenes, madres que crían solas a sus hijos, a personas de la tercera edad, en fin, a todos aquellos venezolanos que por razones distintas están excluidos”.

“Las prioridades son seguridad, abastecimiento y bajar el alto costo de la vida. En otras palabras, la inflación, que hace agua y sal el bolsillo de los venezolanos. Hay que darle seguridad a los venezolanos para que puedan salir libremente de sus casas sin el temor o miedo de ser asesinados, secuestrados o robados. Y hay que abastecer de comida y medicamentos a un pueblo que está hambriento y enfermo. No queremos limosnas, queremos que los anaqueles tengan comida como siempre tuvimos en Venezuela”, me dice.

Las elecciones parlamentarias son históricas, porque no eran presidenciales, y sin embargo se convirtieron en un plebiscito: o a favor o en contra de Maduro y de su régimen. La oposición, ahora unida, controla la Asamblea Nacional, que es el órgano de representación popular por excelencia y el órgano parlamentario que realiza cinco funciones estatales: la función legislativa, la política, la contralora, la administrativa y la jurisdiccional.

Puede leer la nota completa de El Huffington Post aquí

Comentarios

comentarios