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Rousseff insistirá en negociar con Maduro envío de observadores a parlamentarias

Christhian Colina

El Nuevo Herald.-  El Poder Ejecutivo brasileño está en desacuerdo con la decisión del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de no participar en la misión de observación electoral de la Unasur en las elecciones parlamentarias venezolanas de diciembre. Según asesores presidenciales, Brasil no desistirá de negociar con el Gobierno de Nicolás Maduro para que acepte condiciones de observación razonables.

En su comunicado, el TSE anunció que ante el veto venezolano a su candidato a jefe de la misión —el exmagistrado y exministro Nelson Jobim— desistiría por no poder garantizar condiciones mínimas “lo que inviabiliza una observación adecuada”.

Asimismo, consideraron que Samper fue torpe en su interlocución con los venezolanos, refractarios a la observación electoral ante las elecciones parlamentarias de diciembre, para las cuales Maduro ya rechazó misiones de observación de la OEA y de la Unión Europea.

Para el Gobierno brasileño, el TSE fue muy tajante en su determinación, porque los venezolanos no habían emitido una postura pública de rechazo a que Jobim fuera el jefe de la delegación de observadores de Unasur. En la nota el TSE habló de un presunto veto venezolano a Jobim. Ahora, Rousseff confió a su asesor internacional, Marco Aurelio García, y al canciller Mauro Vieira para que convenzan a los venezolanos de aceptar a Jobim o a otro candidato propuesto por Brasil.

En contraste, el presidente del Tribunal Superior Electoral, José Dias Toffoli, ha manifestado que esa entidad no participará de la misión a Venezuela si Caracas no desiste de sus resistencias a la libre circulación de los observadores y de acceso a los partidos de oposición al proceso.

El magistrado estima que Brasil “no debería enviar otro emisario pues con la demora del órgano electoral venezolano en responder a las consultas del TSE sobre las reglas de observación, la misión no podrá hacer la auditoría del sistema electrónico de votación en las semanas que anteceden a las elecciones, dejándolo más vulnerable a fraudes”, informó Folha.

Como parte de sus intentos contemporizadores, el Gobierno brasileño también hace gestiones ante Uruguay, que tiene la presidencia pro-tempore de la Unasur, para que medie ante los venezolanos respecto del área de acción de los observadores, en términos aceptables para Venezuela y para Brasil.

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