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Diplomacia venezolana retrocede luego de su destacado rol ante genocidio de Srebrenica

Christhian Colina

Christhian Colina.- La diplomacia venezolana considerada en el pasado como un ejemplo para Latinoamérica, pasó a ser utilizada como un arma de apoyo a los aliados ideológicos y financieros, en menoscabo de la repercusión de determinados hechos sobre la ciudadanía. Un ejemplo de ello, es la reciente resolución del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que condenaba la masacre de Srebrenica como genocidio, vetada por Rusia, y que Venezuela junto a China, Nigeria y Angola se abstuvieron para no contrariar al presidente ruso Vladimir Putin.

Durante una sesión del Consejo de Seguridad este miércoles, Rusia vetó una resolución del ente que conmemoraba el 20 aniversario de la matanza de ocho mil hombres y niños musulmanes, en lo que se denominó como el “Genocidio de Srebrenica”, hecho considerado como el  más grave desde el final de la Segunda Guerra Mundial y que en el año 2007 el Tribunal Internacional de Justicia ratificó como genocidio.

La historia diplomática de Venezuela en torno a la masacre de Srebrenica no ha sido tan complaciente con los intereses rusos. En abril de 1993, durante la presidencia de Diego Arria en el Consejo de Seguridad de la ONU, éste promovió y encabezó una misión especial del grupo en Srebrenica, con el propósito de evaluar en el terreno la situación, que a juicio de Arria en su momento había sido calificada como Área Segura. La misión la integraron los embajadores de Francia, Hungría, Nueva Zelanda, Pakistán y Rusia. Hecho considerado histórico, al ser la primera misión en un teatro de guerra.

La visita a Belgrado, Zagreb y Sarajevo incluía negociaciones con los presidentes de Serbia (Slobodan Milošević), Croacia (Franjo Tuđman) y Bosnia (Alija Izetbegović). Así mismo, con el líder bosnio-serbio Radovan Karadzic, actualmente bajo proceso judicial en La Haya por crímenes contra la humanidad y genocidio. “Desde Srebrenica advertí públicamente a la comunidad internacional que este enclave estaba convertido en una cárcel abierta y que sin dudas estábamos en presencia de un genocidio en cámara lenta, lo cual desgraciadamente se materializó meses después”, afirma Arria.

El rol determinante del también exgobernador de Caracas, le permite ser testimonio vivo de lo sucedido, por lo que durante la mañana de este jueves fungió como orador en un acto conmemorativo en el Palacio de Sarajevo, así como está prevista su participación en las próximas movilizaciones que se realizarán en Srebrenica, donde se anticipa marcharán 50 mil personas y personalidades políticas internacionales.

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