article-thumb
   

Director de El Carabobeño a Maduro: “La gente nació para estar libre y no sometida”

Christhian Colina

Newsweek Venezuela.-  El 1° de septiembre el diario El Carabobeño cumplirá 82 años de fundado. Generaciones y  Gobiernos que han ido y venido, marcando al país con palabras que nunca hemos logrado sacudirnos, como crisis, problemas, petróleo, riqueza, pobreza… y, más recientemente: miseria, miedo, odio, separación… medios como El Carabobeño siempre han estado ahí. A pesar del aniversario, la situación del diario indica que no habrá torta ni celebración. No habrá reunión ni brindis… de hecho, tal vez no habrá ni siquiera periódico. Eduardo Alemán Pérez, director de El Carabobeño, jamás imaginó que el diario fundado por su padre se enfrentaría a un reto de esta terrible magnitud.

-Específicamente, ¿desde cuándo comenzaron los problemas con el papel?

A principios de este año comenzamos a hacer gestiones con la Editorial Maneiro. No fue fácil pero logramos, como ellos lo llaman que nos mandaran “un camión”. Eso ocurrió en cuatro oportunidades. Y lo que te mandan muchas veces te dura para cinco días, una semana. Hasta el mismo Hugo Cabezas (presidente de Maneiro) le dijo a mi hijo, Daniel: “sí, te voy a mandar unos rollos y me voy a ocupar a ver si regularizamos los envíos a El Carabobeño. No los que necesitan… pero algo”.

-¿Y cumplió lo que prometió?

No, en absoluto. Y no se pudo hablar más con ellos. En otra oportunidad, hace aproximadamente dos meses, nuestra gerente general se desplazó junto al director de contabilidad, a ver si los recibían en la Editorial Maneiro. Y ciertamente los recibieron. Pero no nos vendieron papel. A Maneiro se le trancó el serrucho, por falta de pago. Y les cortaron el crédito. Tenían su propia crisis de papel y su inventario era distribuido entre sus periódicos propios y afectos.

-Pero eso fue momentáneo…

-Sí, supe que uno de los proveedores del extranjero llegó a un acuerdo con ellos y posteriormente les llegó un embarque importante. Pensé que gracias a eso nos atenderían, pero no fue así. Hasta el día de hoy no tenemos ninguna comunicación con Maneiro.

– ¿Nunca le tuvo fe a Chávez?

-No. Desde el golpe de Estado sabía por dónde venía. En la Sociedad Interamericana de Prensa alertamos mucho sobre el peligro de que Chávez llegara a la presidencia. Denuncias fuertes. Y la SIP, creo que tímidamente, tomó algunas iniciativas.

-¿Por qué no vende El Carabobeño?

No vendo El Carabobeño porque sería una traición a Eduardo Alemán Sucre. Y no solo porque él lo fundó, sino por lo que esta empresa ha hecho sentir a tantos trabajadores durante tantos años. Por eso no lo vendo. El Carabobeño se fundó bajo un ideal… y eso no se vende.

-El Carabobeño es una institución, es parte del día a día de todo un estado. ¿Se imagina que ya no exista, que deje de circular?

-Sí, y es terrible. Incluso para mí mismo, pienso: no me voy a poder enterar de las cosas, objetivamente como las presentábamos. Últimamente me ha pasado con las televisoras. Yo era un asiduo televidente de Globovisión. Pero ahora, desde que comienza el noticiero siento que no me están diciendo la verdad, que no me entero de lo que está pasando.

-¿Cuál es la situación real, actual de El Carabobeño?

Se nos está agotando la capacidad de inventar cosas que nos permitieron ir alargando y seguir circulando. Hay una posibilidad de convertir El Carabobeño en un semanario, pero hasta ahora no es viable. Estamos acelerando reformas y mejoras en la web. Y realizamos posibles negociaciones de papel, pero es muy cuesta arriba por el cambio de dólar.

– Si yo fuera Maduro, ¿qué me diría?

-Que deje la mentira. Y que recuerde que la gente nació para estar libre y no sometida.

Comentarios

comentarios