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Dirigentes de la oposición: seguid el ejemplo que la Universidad de Carabobo dio

Danny Leguízamo | 15 noviembre, 2018

Caracas.- En la Asamblea Nacional volvieron a hablar de política. Y a hacer política. De allí que el último Acuerdo aprobado por el Parlamento hable de solución política a la crisis que sufre el país. El Acuerdo aprobado por la inmensa mayoría de los diputados del Parlamento aísla a quienes promueven “soluciones” de fuerza para la cual no están capacitados ni cuentan con el apoyo externo. Más bien la oposición, toda, aprovechando el Acuerdo aprobado, debería aprovechar de seguir el ejemplo que dieron este miércoles los estudiantes de la Universidad de Carabobo, que a pesar de sus diferencias, se agruparon en una sola plancha y derrotaron al chavismo sin contemplaciones. 

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El bloque opositor de la Asamblea Nacional llegó unido y unido debió mantenerse. Fueron electos por la misma tarjeta y con el mismo objetivo. El adversario es Nicolás Maduro. Más que Maduro, el sistema. Pueden mañana unos militares darle un portazo al presidente de la República sin que el problema de fondo sea solucionado; es decir, la erradicación absoluta del sistema comunista que se gestó desde 1999 con la sempiterna mano de Fidel Castro queriendo apropiarse del petróleo venezolano, cosa que finalmente ocurrió y fue mucho más allá, con chinos y rusos dentro del paquete.

Y es que un golpe de Estado no es el escenario deseado, básicamente porque aquello implica reemplazar un civil que preside un régimen militar, por un militar que presidiría un régimen militar. Que nadie olvide que dentro de la Fuerza Armada hay quienes conspiran para derrocar a Maduro. Son “chavistas originarios”. Así se hacen llamar. Esos chavistas originarios jamás propiciarán un régimen civil, civilista y democrático. De allí que jugar las cartas del golpe y llamar al golpe puede terminar convirtiéndose en un búmeran que no soluciona el problema sino que por el contrario, lo multiplica.

Descartado el golpe como solución a promover -lo cual no quiere decir que no pueda producirse, al igual que un estallido por la magnitud de la crisis-, dable es referirnos al tema internacional y a la intervención. Ni el Colombia ni en Brasil apoyan una tesis de este tipo. Y en el mejor de los casos, el embajador de Colombia en Estados Unidos, Francisco Santos, ha dicho que la solución primero debe ser ejecutada por los venezolanos, para que esta luego sea apoyada por extranjeros. En otros términos, tal como ha expresado Jesús Seguías, quien quiera guerra, que la lidere.


Descartados el golpe y una intervención extranjera, queda la solución política. La solución política no pasa por diálogo necesariamente, sino por presión. Presión para que haya elecciones. Y unidad. Unidad verdadera, de principios y acciones. Porque este miércoles, los estudiantes de la Universidad de Carabobo -a pesar de sus diferencias, que las tienen- se agruparon en una sola plancha dirigentes de todos los partidos políticos opositores e independientes, y le propinaron una paliza al Gobierno que Rafael Lacava todavía no supera.

Algún lector me contestará que no es lo mismo la Universidad de Carabobo que una elección con el CNE del Gobierno, la Fuerza Armada, las máquinas y todo el entramado de chantaje que impera sobre el sistema. Pero no es exactamente la paliza electoral el foco, sino la unidad. Y unidad es justamente lo que necesita la oposición. Lo demás, vendrá por añadidura. 

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