Dos realidades en una semana | El Cooperante
Conéctate con nosotros

Hola, ¿qué estás buscando?

Destacados

Dos realidades en una semana

Caracas.- Juan Guaidó se encuentra en una importante gira internacional, que reafirma el reconocimiento de la mayoría de los países democráticos a la Asamblea Nacional y a la lucha perenne por la democratización en el país.

Le puede interesar: Guaidó en Madrid: Hemos sufrido demasiado y hay que poner fin al régimen de Maduro

Por el contrario el régimen de facto insiste en asumir posiciones y jugadas políticas cargadas de altos niveles autocráticos. Un hecho dramático fue la publicación del índice de democracia anual de «The Economist» , el cual muestra el retroceso del sistema político venezolano colocando al régimen dentro de la categoría de autoritarismo, en la misma dirección de países como Cuba, China, Irán y Corea del Norte.

Dentro del ambiente político hay una latente preocupación por la radicalización de los actores internos del régimen, lo que debe provocar acciones estratégicas por parte de la mayoría opositora en el país. Si bien el apoyo internacional es un paso fundamental es necesario concatenar con acciones locales, basadas en las capacidades reales para dar fin a la prolongada crisis económica y social.

Toda la literatura reafirma que no existe patrón único para definir las reglas de una transición, pero hay elementos que suelen verse en la mayoría de los procesos. Sergio Bittar y Lowenthal en su libro transiciones democráticas, aconsejan la necesidad de que las oposiciones a regímenes autoritarios avancen paulatinamente, aprovechando las oportunidades que se presenten.

El libro, describe como en la mayoría de los procesos de turbulencia política el autoritarismo ilegaliza partidos políticos o los debilita, por tanto es una condición sine quo non afianzar las organizaciones políticas aún existentes. En Venezuela el gobierno de facto busca el estancamiento de la situación de hecho, pero además hace grandes esfuerzos en la división y desarticulación del movimiento disidente.

Es necesario un trabajo mancomunado, entre la sociedad civil y los partidos políticos, que aumente la presión interna, haciendo uso de todos las herramientas de la propia política, para así lograr un punto de inflexión y un camino hacia la transición pacífica y democrática

Artículos relacionados