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Editorial: A Maduro todavía no se le pasa el susto del 30 de abril

El Cooperante | 4 septiembre, 2019

Caracas.- Acompañado de eso que llaman “alto mando militar” y curiosamente sin la presencia de Vladimir Padrino López que se supone es el ministro de la Defensa, Nicolás Maduro presidió este martes  la conmemoración del IX aniversario de la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela (Umbv) e inicio del año pedagógico militar 2019-2020, lugar donde aprovechó para ordenar que los militares pierdan su tiempo en concursos de doctrina militar bolivariana frente a la estadounidense. Allí, impartió una presunta “clase magistral” en la que aseguró que los miembros de la Fanb están listos para enfrentar a cualquier militar de Estados Unidos.

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Pero lo que más llama poderosamente la atención de la “clase magistral” (sic) de Maduro, no es que haya declarado el alerta naranja en la frontera con Colombia por un supuesto intento de conspiración contra el país por parte de Iván Duque, o que haya politizado el evento grotescamente como el chavismo acostumbra desde hace 19 años violando su propia Constitución, sino el hecho mismo de que todavía Maduro no ha podido superar lo ocurrido el 30 de abril, una fecha que él mismo calificó como “escaramuza golpista”, pero que todavía no deja al gobernante de facto dormir como un bebé.





“¡Bolívar o Monroe, tomemos partido! No es tiempo para medias tintas, no es tiempo de vacilación, no es tiempo de traición. Es tiempo de definiciones y de caminar por el único rumbo que tenemos: la independencia, la soberanía y la defensa de nuestra amada Venezuela”, le dijo Maduro a los militares presentes en el acto.

Vacilación. Traición. Definiciones. Tomemos partido. Esto lo dice y lo repite Maduro a los cuadros militares cuatro meses después de aquella “escaramuza golpista” que fue sofocada desde tempranas horas de la mañana, pues los uniformados que salieron hasta la autopista Francisco Fajardo, se sabe, no fue una cantidad suficiente como para provocar una fractura en la Fuerza Armada, cuya aparente monolítica unidad es obra de la asesoría cubana.

De traiciones y definiciones no paró de hablar Maduro no solamente este martes: lo hace todos los días en cada encuentro con oficiales y soldados. Los emplaza públicamente. Y les recuerda lo que ocurre con quienes se atrevan a desconocer su “autoridad” como primer mandatario, una autoridad tan limitada, que no le alcanza para resolver alguno de los muchos problemas del país, sino para sostenerse en el poder precariamente.





 

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