Connect with us

La Lupa

Editorial: Las cuatro lecciones que deja la “Batalla de Barinas” a la oposición

Cuando la oposición vota unida, gana y cobra el triunfo. Y si se lo arrebatan, como se lo arrebataron a Superlano, no agacha la cabeza: combate hasta triunfar

Foto del avatar

Publicado

/

Caracas.- Al sistema electoral venezolano se le pueden poner todos los peros posibles. La composición del ajedrez de los cinco poderes públicos favorece claramente al gobierno. Las tarjetas judicializadas de partidos opositores responden al interés de la división. La Fuerza Armada, también, se ha cuadrado con el gobierno. Y el gobierno, a sabiendas de su situación en las encuestas, ha emprendido la tarea de fracturar a las fuerzas democráticas, que ganaron elecciones en 2007 y 2015 con apenas dos ingredientes: organización y unidad. El otro ingrediente lo pone el gobierno sin costo alguno con la debilidad de su gestión y que ha provocado que el piso electoral del partido oficialista disminuya con cada evento comicial. Pero la oposición ganó en 2007 y 2015 con condiciones electorales todavía peores a las alcanzadas en 2021, cuando se celebraron las regionales que terminaron en un balance horroroso desde lo cualitativo para la oposición.

Lea también: La desmesura, el abuso, el desprecio por la gente: así fracasó Arreaza

La página de 2021 fue puesta en pausa tras la elección de Freddy Superlano (Voluntad Popular-MUD) como gobernador de Barinas por un margen estrecho. Muy estrecho. El Consejo Nacional Electoral se disponía a contabilizar las últimas actas que llegaban de la cuna de Hugo Chávez, cuando el Tribunal Supremo de Justicia en Sala Electoral anuló los comicios y ordenó su repetición.

La oposición postuló a Aurora Silva, esposa de Superlano, como candidata para la repetición de los comicios. También fue inhabilitada. Y en lugar de rendirse, las fuerzas democráticas escogieron por consenso como candidato al secretario general de Acción Democrática, Sergio Garrido, como aspirante a un bastión que históricamente ha sido del chavismo. Ya en 2021, Alberto Galindez (Primero Justicia) arrebató otro bastión: Cojedes. Y Manuel Rosales hizo el trabajo correcto en Zulia: buscó los votos y los encontró, igual que Morel Rodríguez (Fuerza Vecinal) en Nueva Esparta.

Debido a la importancia simbólica del bastión de Barinas, toda la dirigencia opositora se trasladó al estado llanero para empujar la candidatura de Garrido. A mediodía del domingo, los resultados que emanaban del comando de campaña del entonces candidato eran más que contundentes. A las siete de la noche, eran irreversibles. Tan irreversibles, que luego Henry Ramos Allup, con evidente sarcasmo, escribió en Twitter que estaba a la espera de los “contundentes e irreversibles” (todo en mayúsculas) resultados del Consejo Nacional Electoral.

Ya era demasiado tarde. Aun cuando la Junta Regional Electoral no se había pronunciado, el candidato del gobierno, Jorge Arreaza, reconoció tácitamente su derrota al mejor estilo chavista:

Advertisement

“Barinas querida. La información que recibimos de nuestras estructuras del PSUV, indican que, aunque aumentamos en votación, no hemos logrado el objetivo. Agradezco de corazón a nuestra heroica militancia. Seguiremos protegiendo al pueblo barinés desde todos los espacios".

Pasadas las diez de la noche, la Junta Regional del CNE se vio obligada a leer los resultados contundentes, que deben servir como lección Para la oposición toda: Garrido ganaba con 55 puntos contra 41,27 puntos de Arreaza. Es decir, la oposición agrupada en la tarjeta de la MUD obtuvo 172 497 votos con las actas escrutadas hasta el momento del boletín.

Las lecciones que deja la Batalla de Barinas son grandes. Y deben servir para la revisión profunda de la estrategia opositora en lo que resta de tramo:

-La participación fue de 51,9%, más alta que la media registrada en el proceso electoral de noviembre. Mientras más participación, mayor es la oportunidad de las fuerzas democráticas de ganar espacios, tal como ocurrió en Zulia, Cojedes, y Nueva Esparta.

-Cuando la oposición vota unida, gana y cobra el triunfo. Y si se lo arrebatan, como se lo arrebataron a Superlano, no agacha la cabeza: combate hasta triunfar.

Advertisement

-La gente se hartó de confrontaciones estériles. Quiere más gestión y menos bulla. La oposición debe demostrar que está capacitada para ser gobierno, si es que pretende alcanzar el poder en 2024.

- Y con la abstención no se llega ni a la vuelta de la esquina. Quien siga fantaseando morbosamente con el fantasma moribundo y putrefacto de la abstención (al cual ya se le hizo un réquiem en este portal), es porque no tiene votos ni maquinaria ni absolutamente nada.

En la Batalla de Barinas ganó Barinas. Ya lo dijo el gobernador Sergio Garrido:

“Queremos anunciar que ganó el pueblo barinés. La fuerza democrática. A todos los testigos y trabajadores de la Junta Regional Electoral, gracias por mantener la institucionalidad de este proceso”.



Advertisement

Tendencias