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Editorial: Lo que Maduro omitió decir sobre la xenofobia contra venezolanos en Perú

Editorial | 1 octubre, 2019

Caracas.- Nicolás Maduro exigió este lunes el cese de los actos xenófobos contra venezolanos en Perú. El gobernante de facto, aparentemente indignado, sugirió la idea de un retorno de los migrantes que están “desesperados” por vivir en las bondades que ofrece el comunismo chavista, tales como apagones, robos, hambre, escasez e inestabilidad política e institucional. Pero tomándole la palabra a Maduro, y ya que tanto desea contribuir a la solución del problema, bien podría empezar por negociar las condiciones para permitir un proceso electoral presidencial libre, sin presos políticos, con garantías y observación internacional.

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“Me dan 200 millones de dolares, y me traigo a todos los venezolanos en aviones, mandamos aviones todas las semanas llenos de gente, gente desesperada de regresarse porque fue mentira lo que le ofrecieron cuando fueron a Perú: discriminación explotación salvaje (…) yo alquilo aviones a nivel internacional me los traigo a toditos, en un plan especial para pagar el pasaje y que todos regresen a casa y ya basta de ideologías neonazi (…) Vamos a hacer una gran inversión, yo los voy a proteger y me los voy a traer para acá y aquí les vamos a garantizar trabajo”, dijo Maduro en una alocución desde el Palacio de Miraflores.





A Nicolás Maduro le ha faltado en su discurso hablar de las causas del problema. Omitió ex profeso en su discurso decir que la migración venezolana arrancó en 1999, cuando un teniente coronel golpista con serios problemas de megalomanía accedió al poder gracias a un proceso electoral transparente que brindó una institución democrática de la República Civil. Que la migración venezolana es la segunda más grande del mundo, después de Siria. Y que quienes se han ido, particularmente la juventud, es porque creen que en su país no existen las condiciones que les garantice un futuro promisorio.

Hoy, quienes permanecen en Venezuela se dedican al trabajo de la subsistencia. A evitar a toda costa ser robados o asesinados por delincuentes nacidos y criados en revolución comunista. A buscar el sustento en cualquier lugar, así sea en la basura. Para quienes ya se fueron la tragedia no termina, pues ahora deben luchar no solamente con la desgracia misma de haber dejado todo atrás, sino que también deben resistir la xenofobia.

La xenofobia, efectivamente debe producir el más amplio rechazo de todos los venezolanos y de la comunidad internacional. Pero también debe causar rechazo el régimen de Maduro, que ha omitido la parte fundamental del problema: procurar el cese de la usurpación para que el país algún día pueda recuperarse de 20 años de despilfarro del erario público, y para que los venezolanos que afuera están, regresen a su país a reconstruir todo aquello que el comunismo castro-chavista destruyó.





 

 

 

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