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El alto costo de trasladar a Tarek El Aissami

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Caracas.- Detenido en marzo de 2019, el venezolano Víctor Mones Caro - fundador de la empresa de aviación que presuntamente ayudó a trasladar a Tarek El Aissami y Samark Lopez hacia diversos países-, se declaró inicialmente inocente de los cinco cargos que la fiscalía del Distrito Sur de Nueva York le endilgaba y que se podrían reducir en uno solo: Conspirar para usar sus empresas de vuelos privados, American Charter Services LLC y SVMI Solution, para realizar transacciones prohibidas por la Ley Kingpin, así como evadir las sanciones impuestas por la OFAC al ministro El Aissami y López.

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Mones Cano fue arrestado ocho meses atrás junto a sus socios Alejandro Miguel León Maal y Michols Orsini Quintero, en el estado de la Florida. Y aunque inicialmente los tres se declararon inocentes de las actividades ilícitas por las que les acusaban, ahora Mones Cano ha decidido declararse culpable, no enfrentar el juicio y colaborar con la fiscalía a cambio de una pena menor a los 150 años de cárcel con que lo amenazaban por "asistir materialmente o proporcionar apoyo financiero o tecnológico a actividades internacionales de narcotráfico o de un narcotraficante especialmente designado, actuar en nombre de un traficante de narcóticos especialmente designado y desempeñar un papel importante en el tráfico internacional de estupefacientes".

Cada uno de los cinco cargos presentados en su contra implicaba una pena de 30 años de cárcel, lo que hacía engordar la condena hasta ellos 150 años de cárcel si se le declaraba culpable de todos. A lo que se le agregaban multas superiores a 10 millones de dólares.

Con este futuro por delante, el fiscal logró presionar lo suficiente a Mones Caro y lograr su objetivo: que el hombre hablara. Y mientras más hablara, menos años de condena debería cumplir.  Los cargos también implicaron la inmediata cancelación de la visa norteamericana, el congelamiento de todas sus cuentas y propiedades en Estados Unidos, así como la prohibición para toda empresa estadounidense de hacer cualquier tipo de negocio con ellos.

De acuerdo con el expediente, la "conspiración" incluyó el traslado de Tarek El Aissami y Samark López desde Venezuela a otros cuatro países - Estados Unidos, Turquía, República Dominicana y Rusia-, a pesar de que ambos pasajeros ya habían sido sancionados por la OFAC, lo que obligaba a cualquier empresa a no prestarle servicios de ninguna naturaleza. Pero armada de grabaciones, emails y uno que otro testigo confiable, la fiscalía logró concretar un expediente que hizo cambiar de idea a Mones Caro y sus defensores para finalmente declararse culpable.

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"Víctor Mones Coro ha admitido que conspiró para eludir las sanciones estadounidenses con la finalidad de ayudar al ex vicepresidente (ejecutivo) venezolano Tareck El Aissami (…) a obtener transporte internacional en un avión privado”, dijo el fiscal federal de Manhattan, Geoffrey Berman, en un comunicado.

Esta vieja táctica de la fiscalía estadounidense, de rebajar o negociar la pena a cambio de que los acusados confiesen y se declaren culpables, ha sido criticada por Human Rights Watch en diversas ocasiones.



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