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El chef Nusret se enorgulleció de servirle al presidente de Venezuela

El Cooperante | 17 septiembre, 2018

Caracas.- El cocinero que se ha convertido en una vedette internacional, el chef que se he enriquecido cortando la carne más cara del mundo a la perfección, el celebrity que ha levantado 10 restaurantes con su nombre en las ciudades más importantes del mundo, se tomó la molestia de publicar en su cuenta de Instagram su agradecimiento personal al presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, por haber asistido a Nusret, el local que lleva el nombre de este famosísimo cocinero.

Acompañado de la primera dama, Cilia Flores, y algunos amigos cercanos, los distinguidos visitantes lograron probar el plato estrella de la casa, el Bae Tomahawk, delicadamente troceado por el chef NusRet en la mesa presidencial, demostrando sus dones de buen carnicero, que fue como comenzó en su Turquía natal, y que lo han llevado a poseer una de las cadenas mas importantes del mundo para los amantes de las carnes de alta calidad.

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Un crítico especializado en gastronomía, definió a NusRet como un hombre que tiene una “habilidad erótica de cortar la carne.. un obsesivo en el sentido positivo del término: todos sus meseros y cocineros deben ser exactamente iguales a lo que el es. Y, de hecho, el espectáculo de cortar la carne de manera escénica en la mesa es algo que es aprendido, y todos deben saberlo. Todos son pequeños clones del maestro”.

Eso si, el crítico advierte que el restaurante “es muy costoso, aún para los parámetros de Nueva York”- el plato estrella asciende a casi 300 dólares por comensal- y cualquier cena para dos personas puede llegar a los 1.500 dólares. Por lo mismo asegura que no es un lugar para familias sino “un sitio que nació y creció para aquello que yo defino como clase aspiracional, ya que el el propietario juega mucho con esta pornografía de la comida, y con su imagen de hombre que va frecuentemente al gimnasio, viste Gucci y sazona la carne con un Patek Philippe en la muñeca”.


Muchas de las críticas que se ha escuchado sobre el restaurante son las clásicas. Algunos dicen que con el dinero de una cena se puede comprar una vaca entera. Otro que comer allí es una humillación a la miseria o que Nusret se burla de los clientes porque quizás utiliza a alguno de sus “dobles” para despedir con un abrazo a algún cliente importante, y el comensal sale convencido de que fue el mismísimo Nusret quien le cortó la carne en la mesa, le ofreció un habano y lo despidió con un apretón de manos y un selfie. Algo que seguramente no hizo con el presidente Nicolás Maduro, dada su alta investidura.

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