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El desmentido de Henri Falcón sobre sus aspiraciones presidenciales solo sirvió para generar más dudas

Elizabeth Fuentes | 19 julio, 2019

Caracas.- La publicación del registro de la firma canadiense de asesoría Dickens & Madson, donde explican la razón por la cual fueron contratados por Henri Falcón y su partido, permite deducir dos cosas, todas muy malas para el dirigente de Avanzada Progresista: o le miente al país sobre su ambición de ser candidato presidencial, o le mintió a la empresa canadiense que contrató para ello.

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Aunque el economista Francisco Rodríguez, que asesora a Falcón, dijo a The Associated Press que el formulario presentado menciona una candidatura presidencial de Falcón “debido a un error administrativo que está siendo corregido”, igual quedan muchas dudas sobre este caso.

Como devela en su cuenta de Twitter el periodista Ewald Scharfenberg, el documento firmado entre las partes especifica muy claramente que el principal objetivo de los servicios de la empresa Dicksen & Madson es “Intents to pursue Henry Falcon´s election as President of Venezuela “, vale decir, “Intención de perseguir la elección de Henry Falcon como presidente de Venezuela”.

Pero aún en el caso de que se tratase de un error administrativo – porque nadie cobraría solo 200 mil dólares para asesorar a un candidato presidencial, valga el detalle-, igual cabe preguntarse para qué necesita Henri Falcón conectarse con los gobiernos de Estados Unidos y Rusia, cuando ya la comunidad internacional tiene suficientemente clara la crisis política, asistencial y de Derechos Humanos por la que atraviesa Venezuela. Para nadie es desconocida la realidad del país y menos por los gobiernos amigos de los opositores. Y sería ingenuo pensar que, luego de haber sido candidato presidencial en las elecciones fraudulentas de 2018, los gobiernos de EE.UU o Rusia no sepan quién es Henri Falcón, como para necesitar de lobbystas.

De allí que la respuesta del partido Avanzada Progresista, según la cual contrataron a Dickens & Madson para “iniciar esfuerzos diplomáticos para buscar una salida a la profunda crisis económica y humanitaria de Venezuela a través de contactos con gobiernos de otros países, incluyendo los Estados Unidos y la Federación Rusa”, genera más preguntas que certezas.

Básicamente, lo inútil que podría ser gastar dinero en ese tipo de lobby cuando es demasiado obvio que el gobierno de Estados Unidos sabe mejor que nadie sobre la crisis de Venezuela y, de hecho, ha apoyado a Juan Guaidó en todos los frentes incluyendo ahora el económico, al extremo de que esta semana se filtró que la administración Trump va a desviar 41 millones de dólares del presupuesto destinado a Centroamérica para ayudar a Juan Guaidó. De acuerdo con un documento aparecido en un diario de Los Angeles, ese dinero será utilizado para cancelar sueldos, pasajes aéreos, propaganda, asistencia técnica para elecciones y entrenamiento en “buena gestión” para el líder opositor venezolano Juan Guaidó y su facción.

Y en cuanto a Rusia, tanto Estados Unidos como el Grupo de Lima y la Unión Europea, han mantenido al tanto a Vladimir Putin y los suyos sobre el estado caótico en que se encuentra Venezuela y el propio Putin o sus ministros han declarado en varias ocasiones sobre este tema.

Quizás el partido de Henri Falcón debió buscar la asesoría de la empresa canadiense para que les ayudase a elaborar un desmentido más convincente. Aunque, como dicen los veteranos en estas lides, el desmentido es siempre un error porque quienes no se enteraron de la noticia, se enteran a través de éste. Y quienes si la conocían, necesitarán de una aclaratoria mucho más verosímil que la ofrecida por el partido opositor.

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