article-thumb
   

El devastador panorama que encontró ABC de España al ingresar al JM de los Ríos

El Cooperante | 3 junio, 2019

Caracas/Foto: ABC de España.- Con una economía derrumbada durante dos décadas, un desabastecimiento de medicamentos que supera el 80% y un déficit de 90% en los hospitales, los pacientes crónicos no tienen más opción que pedir a Dios que los mantenga con vida.

Lea también –  “Por las buenas o por las malas”: Guaidó dice que Gobierno de Maduro terminará en 2019

El equipo del diario ABC de España, logró ingresar al JM de los Ríos y comprobó las deplorables condiciones en las que se encuentran.

El solo hecho de entrar es desnudar la crisis que sufre Venezuela desde hace más de diez años, pero que en el último lustro se ha acentuado. La seguridad del recinto médico es extrema. Solo ingresan los pacientes con sus familiares, el personal médico y el administrativo, el resto debe aguardar en el patio o en lugares adyacentes.

Todo el acceso está milimétricamente controlado. El centro está blindado. Al régimen no le interesaba testigos incómodos de lo que está sucediendo en el J.M. de los Ríos“, dijo ABC tras lograr acceder a sus instalaciones.

Durante tres horas de recorrido por el centro, el periodista V. S. de Abreu pudo comprobar lo devastador de su situación, y hablar con algunas de las familias que sufren el via crucis de las deficiencias y carencias del hospital.

Asegura que escuchar a doctores y enfermeras es sobre la ayuda humanitaria que apenas llega al hospital, de los medicamentos que faltan y de lo que les han prometido que llegará. Entre susurros se quejan y se lamentan. Tienen miedo de que los escuchen, pero sienten impotencia por lo que sucede con los niños, “sus niños”. Algunos de ellos han recibido amenazas por manifestarse contra las muertes de los pequeños pacientes.

Esos niños que murieron tenían grandes posibilidades de recuperarse“, comenta Ani Camacho, madre de Zabdiel Amaya, un niño de cinco años que fue diagnosticado con leucemia linfoblástica aguda cuando tenía dos años de edad. “Mi hijo es muy pequeño para entender que ellos no estarán más con nosotros. Nosotros los conocimos y compartimos porque iniciamos este proceso juntos. Me pregunto si me tocará pronto pasar por lo mismo que esas madres”, agrega afligida.

Zabdiel es un paciente infantil que ingresa al hospital cada 15 días para recibir quimioterapia, y cada dos meses acude para una punción lumbar. Diariamente toma una pastilla, pero desde su hogar mantiene su lucha contra la muerte. En 2018 tuvo una recaída extramedular y los médicos informaron que debía ser trasplantado. Aún espera que eso ocurra.

 

Comentarios

comentarios