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El monstruo que torció el brazo de Nicolás Maduro

Danny Leguízamo | 15 agosto, 2019

Caracas.- Mientras Nicolás Maduro se dedica a sostenerse en el poder, que es lo único que ha aprendido muy bien desde que superó los eventos de La Salida en 2014, una agresiva corrección del dólar que arrancó hace más de un mes y que anticipamos en El Cooperante, deja en ridículo aquella promesa pública del hoy gobernante de facto: “Le vamos a torcer el brazo al dólar paralelo”. Pero lo insólito es que seis años después no solo no ha podido “torcer el brazo” del perverso monstruo, sino que además, el dólar oficial no hace otra cosa que perseguir la cotización del paralelo. ¿Quién le torció el brazo a quién?

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“Apenas el primer día de anuncios, ese perverso dólar paralelo que nosotros vamos a pulverizar bajó cuatro puntos, nosotros lo vamos a someter, le vamos a torcer el brazo al dólar paralelo. Vamos con todo. Nosotros no le tenemos miedo a la mafias del dólar ni a las mafias de ningún tipo”, prometió Maduro el 21 de marzo de 2013.

Tras seis años de la promesa, las cosa han resultado exactamente al revés de lo proyectado por Maduro. Cercado por la comunidad internacional y con Juan Guaidó ejerciendo la presidencia encargada, el gobernante de facto ya no gobierna, sino que se dedica a sostenerse en el poder, algo que aprendió muy bien desde que superó los eventos de La Salida en 2014 y las marchas de 2017, además del intento de ingreso de la ayuda humanitaria y el pronunciamiento militar del 30 de abril.

Maduro se vio obligado a abandonar el modelo de control de cambio tras las sanciones de la Administración de Donald Trump, además del declive de la producción de Petróleos de Venezuela que aportaba el 96% de las divisas que ingresaban al país. Ahora el Banco Central de Venezuela intenta una política monetaria contractiva vía encaje legal y encaje legal sobre reservas marginales para tratar de contener la demanda del dólar y favorecer el ciclo recesivo con el fin de evitar que continúe la dinámica hiperinflacionaria, algo en lo que ha sido parcialmente exitoso por ahora. Solo por ahora.

Pero la corrección del dólar ha llegado. En apenas pocas semanas, la cotización del paralelo -aquel monstruo perverso- pasó de 7 600 bolívares a 14 600 bolívares al cierre de la jornada de este miércoles, una apreciación de la divisa de 92,1% y una devaluación de la moneda nacional de 52%.

Algo no muy diferente -y he aquí lo insólito- ha ocurrido con el mercado de las mesas de cambio, un pequeño sistema de flotación sucia del dólar que reemplazó al vetusto control de cambio que empezó tras el paro petrolero en los año de Hugo Chávez. Lo que arrancó cotizando en 5 200 bolívares, ahora se cotiza según cifras del BCV, en 13 921,47 bolívares.

¿Quién le torció el brazo a quién?

 

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