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La Lupa

El duro trabajo de alimentar a niños pobres en Venezuela compite a escala mundial

La organización Alimenta la Solidaridad fue escogida para representar a Venezuela en la Copa Mundial de Emprendimiento gracias a un trabajo duro y admirable, como es alimentar a miles de niños en casi todo el país. Atacado desde el gobierno que busca silenciar su labor, Roberto Patiño ha creado una enorme red comunitaria que considera clave para la recuperación del país

Foto cortesía El Estímulo

Caracas.- Alimenta la Solidaridad es una organización que da de comer a 15 mil niños en las comunidades más vulnerables del país. Pero el gobierno los agrede y les bloquea la página web. La organización fundada por Roberto Patiño ha servido siete millones de almuerzos en 214 comunidades de casi todo el país. Pero Diosdado Cabello ataca a Patiño en su programa de TV. Abren una farmacia en Caracas para hacerle llegar medicinas gratuitas a los más necesitados y el gobierno le bloquea el portal personal a Roberto Patiño y le ataca su Twitter con bots para impedir que el joven haga conocer su trabajo.

Pero el colmo se hizo presente cuando, en una medida de extrema crueldad, afectos al oficialismo amenazaron a una humilde familia de La Vega con quitarles las bolsas CLAP si accedían a abrir un comedor de Alimenta la Solidaridad en su casa donde les darían de comer a cientos de niños pobres de la zona. Cuando se enteró, Roberto Patiño lloró:

Sí. Lloré de tristeza. Y es verdad que hemos tenido casos muy duros, no solamente al ver los estragos de la desnutrición en niños que participan de nuestros comedores, sino al escuchar casos de pequeños que han perdido la vida antes de que llegáramos allí por falta de alimento. Y ese caso en La Vega fue muy doloroso para mí porque una familia nos había buscado para montar en su casa un comedor en su comunidad, pero algunas personas mezquinas del sector sabotearon el proceso y los amenazaron con quitarles la bolsa Clap si ellos avanzaban con eso. Y por miedo a perderla, no abrieron el comedor y su hijo más pequeño falleció por desnutrición. Eso me produjo unas emociones muy fuertes, saber que la mezquindad de algunos pocos puede generar el sufrimiento de tantos.


Finalmente la familia decidió que no quería que le volviera a pasar algo igual a otro de sus hijos y decidió abrir el comedor en su casa.

«Pero también he llorado de alegría, dice Patiño, al escuchar testimonios de personas que han transformado su vida por este trabajo, como el de Elizabeth Tarrío, nuestra coordinadora logistica, quien ha encontrado en Alimenta La Solidaridad un propósito y una fuerza para luchar por el futuro de Venezuela, a pesar de que ella ha sufrido tanto por el asesinato de su único hijo en manos de la Guardia Nacional hace algunos años».

Con la meta de llegar a alimentar a 18 mil niños y la apertura en Caracas de una farmacia dirigida a facilitar las medicinas gratuitamente a quienes las necesiten, la organización ganó recientemente la competencia nacional promovida por la Red Nacional de Emprendimiento, lo que les permitirá ahora participar representando a Venezuela en la Entrepreneurship World Cup ( Copa Mundial del Emprendimiento), una alegría que les haría visibilizar aún más su tesón en ayudar a los más necesitados, a pesar de todo el esfuerzo del gobierno de Nicolas Maduro para esconder lo que hacen.

¿Qué te conmovió tanto que te llevó a realizar este tipo de trabajo? ¿Alguna situación en específico?

En el año 2016, en el marco de nuestra actividades de reducción de violencia, en un punto caliente de La Pastora, se me acercó una niña de 6 años, que yo pensaba que estaba disfrutando la película que estábamos transmitiendo en la calle, «Intensamente», – que a los niños les encanta-, me jaló el pantalón y me dijo «Dame algo de comer que tengo mucha hambre». Eso para mí fue un terremoto personal, encontrarme cara a cara con una de las mayores tragedias que ocurre en nuestra sociedad, una niña que no come bien, que no puede desarrollar toda su capacidad física e intelectual.

Y unos meses antes yo había sido tío por primera vez e imaginarme a mi sobrino en esa situación fue algo que realmente me daba ganas de llorar. Y a raíz de allí le plantee a mi equipo que podríamos desarrollar un programa que pudiera tener la misma idea del empoderamiento comunitario, que estábamos trabajando entonces pero referido a la violencia, para enfocarnos también en la alimentación de los niños.

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¿Cuándo sentiste que lo estabas haciendo bien? ¿Que definitivamente ibas a continuar y hacer crecer tu iniciativa?

A finales de 2016 realizamos nuestro primer encuentro de líderes comunitarios y desde entonces lo hemos hecho todos los años. Pero para mí, desde ese primer encuentro, sentí que íbamos bien porque eran más de 700 líderes comunitarios comprometidos con esta iniciativa. Y para 2019 ya eran 3 mil los líderes comunitarios y cada uno de ellos representa para mí la esperanza de que este sea un proyecto sostenible en el tiempo. Porque los comedores son una circunstancia en el tiempo, pero lo fundamental y permanente va a ser ese tejido social que se ha construido y que va a ser clave para la recuperación de Venezuela.

¿Cuántos son ustedes? ¿A cuántas personas ayudan?

En Convive y Alimenta La Solidaridad somos miles de voluntarios. En la Hacienda La Vega, en 2019, hicimos un evento con más de tres mil líderes comunitarios pero nuestros cálculos son que alrededor de 8 mil personas están vinculadas a este movimiento en cada una de las 214 comunidades que tenemos en el país. Y le estamos brindando atención a 15 mil niños, pero estamos en un proceso de expansión en este momento para llevarlo hasta 18 mil.

-¿Como logras mantener el entusiasmo de quienes trabajan contigo? Porque debe ser duro ver tanta miseria.

Yo pienso que para lograr mantener el entusiasmo en un equipo de trabajo, primero hay que alinear lo que son las motivaciones del individuo, su proyecto de crecimiento personal -sea en lo académico, profesional, en su liderazgo- , con los objetivos de la organización. Cuando logras ese alineamiento, creo que hay una gran motivación. Y la gran motivación para todos es ver en el día a día, el impacto que estamos haciendo. Nosotros nos levantamos cada mañana con la seguridad de que ese día va a haber 15 mil niños comiendo gracias al trabajo que estamos haciendo juntos.

¿En una sociedad donde los jóvenes prefieren la rumba y la diversión fácil, que te dediques a alimentar y apoyar a los más humildes es una novedad. ¿O no te gusta que te vean así?


-Yo pienso que en Venezuela los jóvenes más bien son personas que luchan, padres desde edades tempranas, que en muchos casos han tenido que emigrar por la situación del país pero que están dando lo mejor de sí en otros países. Yo me siento parte de una generación que desde el año 2007 se movilizó desde las universidades para lograr transformaciones democráticas en nuestro país. Hay muchos casos particulares de jóvenes quienes en el ámbito cultural ,empresarial, social o académico, luchan por una mejor situación para nuestro país y, en líneas generales, son motivo de orgullo y ejemplo. No me gusta esa caracterización, de que los jóvenes en Venezuela solo piensan en la rumba y la vida fácil. Es un estereotipo equivocado.

¿Tienes ganas de incursionar directamente en política? ¿O estás decepcionado y crees que es más nutritivo lo que estás haciendo?

-La política es una de las herramientas más importantes que existe en la sociedad para transformar la situación que estamos viviendo. Yo tengo vocación de servicio a través de la política y por eso llevo varios años militando en un partido (Primero Justicia). Pero mi foco central es el emprendimiento social y el poder ver el impacto en el día a día de lo que estamos haciendo. Pienso que en sistemas dictatoriales, como el que tenemos en Venezuela, se cierra la política para poder incidir y todos tenemos que luchar para que se pueda volver a abrir y, a través de mecanismo democráticos, resolver nuestras diferencias.

La mayoría de las investigaciones sobre la felicidad, concluyen que una de las condiciones para sentirse bien está en ayudar a los demás. ¿Estás de acuerdo?

Estoy completamente de acuerdo con esa afirmación. Creo que la felicidad en la vida está asociada a tener un propósito, a vivir en comunidad y en nuestro caso se demuestra con el entusiasmo de nuestras comunidades, que cuando las personas, independientemente de las dificultades que están viviendo en su día a día, tienen la posibilidad de ayudar y servir al otro, encuentran una fuerza para vivir y disfrutar la vida de una manera mucho más profunda y en comunión con los demás.

¿Qué harías si ganan el premio Entrepreneurship World Cup?

Sería una inmensa alegría para todos, para nuestros líderes comunitarios sobre todo. Y eso nos daría más visibilidad para seguir fortaleciendo nuestro trabajo y nuestra red.

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