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El informe de la OEA sobre el colosal fraude de Evo Morales

Reinaldo Villanueva | 5 diciembre, 2019

Caracas.- La Organzación de los Estados Americanos (OEA) publicó este jueves el informe final de Análisis Electoral en el que evidencia de forma detallada cuáles fueron las “acciones deliberadas” que buscaron manipular los resultados de las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre en Bolivia.

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“Paralización intencional y arbitraria, sin fundamentos técnicos, del Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP) al momento en que se llevaban 83.76% de las actas verificadas y divulgadas, de un 89.34% de actas que ya habían sido transmitidas y estaban en el sistema TREP. El TSE ocultó a la ciudadanía, de manera deliberada, un 5.58% de actas que ya se encontraban en el sistema TREP pero que no fueron publicadas”, reza el texto emitido por la OEA.





También, sostuvo que de “forma intencional” se desvió el flujo de información del TREP hacía un servidor tecnológicos denominados BO11 y BO202, mediante la modificación de la IP a la que se direccionaban las 350 máquinas utilizadas en el Sereci. “Los servidores se emplearon para la transcripción y verificación de actas así como para el flujo de otros datos asociados provenientes del TREP. El servidor BO1 registró actividad inclusive durante el tiempo en que el sistema de resultados preliminares se encontraba «apagado»”, se sostiene.

“Se mintió respecto a la configuración real del servidor oculto BO1 (implementado en una red Amazon de Neotec y detectado por la empresa auditora). Además de ser una pasarela entre el navegador del usuario y el servidor como declara la empresa Nneotec, atendió también otras peticiones Web, como se puede ver en sus logs, y almacena tanto Bases de Datos como aplicaciones electorales. Las Bases de Datos estaban accesibles durante la auditoría de la OEA, situación que fue validada con la empresa auditora contratada por el TSE (en consulta especial antes de cerrar el presente informe). La existencia de Bases de Datos en un servidor oculto y declarado como pasarela (recién al ser detectado) es extremadamente grave y merece una investigación especial en una ulterior judicialización”, agregaron.

De igual forma, la organización confirmó que “evadieron intencionalmente” los controles manejados por la empresa encargada de auditar, redirigiéndolos “hacia una red que estaba fuera del dominio, administración, control y monitoreo del personal del TSE”. Estas acciones crearon un esquema tecnlógico “paralelo y no controlado” facilitó la manipulación de datos, “suplantación de actas o cualquier maniobra, facilitado por la volatilidad de la evidencia digital”.





“El proveedor de la aplicación ingresó directamente a servidores del Cómputo Oficial de manera remota, a través de accesos mediante VPN, porque se negó a trabajar en las oficinas del TSE de San Jorge donde se encontraban auditores y personal de la Dirección Nacional de Tecnologías de la Información y Comunicación (Dntic). Esta persona trabajó remotamente sin supervisión alguna e informó por email los cambios realizados”, precisó.

En ese sentido, constataron que se configuró un servidor en una red Amazon ajeno al TREP y Cómputo a través de una máquina Linux AMI virtual. “Se proveyó información falsa sobre el uso de la máquina Linux AMI virtual y se intentó ocultar de manera intencional la existencia del servidor BO20 al equipo de auditores”, resaltaron.

“El TSE contaba con un servidor principal (BO2), su respectiva contingencia (BO2S) y uno para publicar (BO3). Se mintió deliberadamente al decir que se utilizó el servidor BO3 puesto que el servidor utilizado para la publicación no fue este ya que al momento de auditarlo, tenía menos actas que las publicadas. Se constató inconsistencias entre las bases de datos de los servidores BO2 y BO3”, aclararon.

Entre las alteraciones, destacaron en presencia de un técnico de Sereci (responsable de la empresa en Bolivia y
responsable de la Dntic) que el personal de Neotec accedió a los servidores y bases de datos a pesar
de la “solicitud expresa” de los auditores de la OEA que pidieron que a partir del inicio de la auditoría
absolutamente nadie ingresara a los servidores.

Se detectaron irregularidades en el llenado de actas de escrutinio y cómputo que afectan la integridad de las mismas. En un ejercicio que buscó analizar posibles adulteraciones o manipulaciones se revisó una muestra de 4692 actas. En este análisis se identificaron 226 actas en las que dos o más actas de un mismo centro de votación fueron llenadas por una misma persona, denotando una acción intencional y sistemática para manipular los resultados electorales y transgrediendo las atribuciones de los Jurados de Mesa determinadas por ley. Las actas corresponden a 86 centros de votación de 47 municipios del país. La suma de sus votos válidos es de 38.001, del cual el 91% (34.718) fueron adjudicados al Movimiento al Socialismo (MAS)”

Por último, precisaron que “a pesar de ser material sensible” se quemaron actas, así como “más de 3.100
listas de electores habilitados (o listas índice), lo cual no permite contrastar la información consignada
en las actas de escrutinio y cómputo”.

Elecciones en Bolivia

El candidato a la presidencia, Evo Morales, fue reelegido como primer mandatario de Bolivia luego de que los resultados preliminares de las votaciones arrojaron que el partido oficial, MAS, se impuso por encima de 10 puntos porcentuales sobre su rival y opositor Comunidad Ciudadana (CC).

Después de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) reinstalara la Transmisión Rápida y Segura de Actas (Trep), se informó que el opositor Carlos Mesa consiguió solo 36.74 % votantes a favor mientras que Morales logró el 46.85 % dejando una amplía ventaja que descarta una segunda vuelta.

Sin embargo, durante los comicios se interrumpió la totalización de los votos durante 23 horas continuas; situación que generó desconfianza en las organizaciones opositoras y parte de la ciudadanía.

Estos hechos llevaron al candidato Mesa a desconocer los resultados arrojados por el sistema que darían como ganador a Evo Morales.

Además los indicios de un posible fraude, desataron una ola de protestas y violencia incontrolable en nueve departamentos de Bolivia. Enfurecidos, miles de manifestantes atacaron edificios de entes electorales, casas de campaña del partido de Gobierno, y tomaron las calles.

En Cobija (Pando), decenas de personas tomaron las instalaciones del Tribunal Electoral, colgaron la tricolor y prendieron una fogata cerca del lugar, según un video del periodista Israel Gutiérrez. “El voto se respeta”, “Esto es Bolivia, no Venezuela”, “Pando se respeta, Bolivia se respeta”, exclamaban.

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