article-thumb
   

Amazonia y el negocio millonario de los incendios

El Cooperante | 30 agosto, 2019

Caracas.- La fiscal general de Brasil, Raquel Dodge, guarda la sospecha de que los incendios en la Amazonia estén siendo provocados.  “Existe la sospecha de una acción orquestada y de una actuación que ha sido largamente trabajada para llegar a este resultado”, afirmó al equipo especial de fiscales que investiga los delitos que han tenido lugar en la Amazonia Legal, zona que abarca 61% del área del país.

Le puede interesar: Cabecilla de los disidentes de las Farc cayó en operativo del Gobierno colombiano

La investigación que busca determinar la participación de grupos de delincuentes en los incendios, muestra un negocio millonario de las quemas en la Amazonia: prenderle fuego a un área de 1.000 hectáreas vale cerca de un millón de reales (unos 220.000 euros) en el mercado negro. Este cálculo, que aplicado a la cuenta de la devastación en el presente año en la selva amazónica y en parte del Pantanal ascendería a 20 millones de reales o 4,3 millones de euros, reseña El País.





Un reportaje del programa de televisión Globo Rural mostró que un grupo de al menos 70 personas de las ciudades de Altamira y Novo Progresso —ambas pertenecientes al Estado de Pará y ubicadas en una de las zonas con mayor repunte de incendios— acordó el acto delictivo vía WhatsApp. El objetivo era, el 10 de agosto, deforestar un área circundante a la carretera BR-163 y demostrarle al presidente Jair Bolsonaro que apoyan sus planes de rebajar los controles que lleva a cabo el Instituto Brasileño de Medio Ambiente (IBAMA), el principal órgano de fiscalización ambiental del país.

Fue entonces el Ministerio Fiscal Federal del interior de Pará quien alertó sobre los riesgos del “Día del Fuego”. Documentos indican que el fiscal Paulo de Tarso Moreira Oliveira le comunicó al IBAMA dichos planes delictivos. El IBAMA respondió, días más tarde, diciendo que no podía actuar debido a la falta de seguimiento de la Policía Militar de Pará y porque la Fuerza Nacional de Seguridad, bajo las órdenes del Ministerio de Justicia de Sergio Moro, había hecho caso omiso a las solicitudes de apoyo.

La política mediambiental de Bolsonaro y también su retórica sobre el tema hace peligrar los recursos internacionales en el tema de la preservación de la floresta.





Bajo presión, el Gobierno brasileño ha decidido reforzar el combate al incendio en la región norte con el despliegue de 43.000 militares. Hasta el momento, siete de los nueve estados de la Amazonia Legal han solicitado la ayuda de tropas federales para extinguir los focos. En ese martes, los gobernadores de la región han cobrado de Bolsonaro un plan concreto de acción: “Hemos estado perdiendo mucho tiempo hablando de Macron”, dijo Helder Barbalho, gobernador de Pará.

Comentarios

comentarios