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El plan de Maduro para obtener dinero fresco a través del oro venezolano

El Cooperante | 5 junio, 2019

Caracas/Foto de portada: Prensa Presidencial.- En una transmisión desde el Palacio de Miraflores celebrada este miércoles, Nicolás Maduro prometió que Venezuela sería “una potencia minera” y giró instrucciones a su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, a “monetizar las reservas de oro” por un monto de 94 mil millones de euros, en un contexto en el que las reservas internacionales del país alcanzaron mínimos históricos tras la debacle de Petróleos de Venezuela.

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Maduro lanzó el denominado “Plan Nacional de Minería 2019” y ordenó la monetización de las reservas de oro por un monto de 94 mil millones de euros. Además, calculó 14 mil millones de euros certificados en bauxita, 664 millones de euros en fosfato; 136 mil millones de euros en diamantes; 284 mil millones de euros en níquel, y 717 mil millones de euros en hierro. “También tenemos que buscar su monetización”, aseguró el gobernante de facto, reelecto en un dudoso proceso comicial el pasado mayo de 2018.

También, ordenó la activación de una planta recuperadora de níquel ubicada entre los estados Miranda y Aragua. “Esta planta tiene tecnología única en el mundo en alianza con Holanda”, dijo.

Para la ejecución del plan, según cifras oficiales, serán destinados 7 700 millones de euros, y estiman un retorno de 33 000 millones de euros. “El Gobierno se ha fijado como meta recuperar el 100 por ciento de las empresas mineras del país, para lo cual serán conformadas 50 alianzas de minería mediana y grande”, prometió.

Tras una debacle de la estatal Petróleos de Venezuela, que aportaba el 96% de las divisas que ingresaban al país, y que fue sistemáticamente politizada, endeudada y burocratizada por el chavismo, la extracción de petróleo se redujo a menos de un millón de barriles diarios, una caída de al menos 67% desde 1999, cuando Hugo Chávez asumió el poder, el país comenzó a atravesar una severa crisis que arrancó en 2013 y que derivó en 22 trimestres de caída del Producto Interno Bruto y una hiperinflación proyectada de 10 millones por ciento al cierre de 2019, lo que convierte la hecatombe en una hiperinflación con depresión. La economía se ha encogido en un 52% desde la asunción de Maduro y ha provocado el desplazamiento de al menos 3 millones de venezolanos al exterior.

Pero la comprometida situación del régimen se agudizó tras las sanciones de la Administración de Donald Trump sobre Pdvsa y el BCV. La estatal busca desesperadamente otros mercados capaces de pagar con dinero fresco el poco petróleo libre de deudas, mientras que el ente emisor se vio obligado a desmontar un vetusto control de cambios, pues no hay divisas que administrar. Según cifras del BCV, las reservas internacionales cerraron este miércoles en 7 948 millones de dólares, mínimos históricos para este indicador.

De allí que ahora, asfixiado y sin recursos para sostener su régimen dictatorial, Maduro intente por todos los medios conseguir dinero fresco, tras haber, inclusive, ejecutado operaciones swap con el oro de las reservas internacionales.

 

 

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