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El venezolano que forma parte de los ganadores del premio Nobel de Medicina 2018

El Cooperante | 3 octubre, 2018

Caracas.- El venezolano Luis Miguel Vence, de 45 años, quien nació en Caracas y creció en la avenida Rómulo Gallegos, es uno de los jefes de grupo que se levantó con el premio Nobel de Medicina de este año. El caraqueño estudió en el colegio San Agustín de El Marqués y ganó las olimpiadas matemáticas del Centro Nacional para el Mejoramiento de la Enseñanza de las Ciencias (Cenamen).

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Desde una entrevista telefónica desde Houston, Texas, Estados Unidos, que concedió a Efecto Cocuyo, el venezolano explica todavía está emocionado y sin dejar de resaltar que es su jefe, James Allison, quien realmente obtuvo el galardón, que: “Recibimos la noticia con mucha alegría. Hubo algunos de mis compañeros que brindaron, pero yo no tomo (bebidas alcohólicas). El premio es muy grande, un reconocimiento a nuestro trabajo. Eso significa que hay muchas personas beneficiándose de la inmunoterapia”.

Pese a la humildad de Vence, cabe destacar que es el coordinador de uno de los cuatro grupos supervisados por Allison. El equipo que lidera el venezolano está conformado por veinte personas que trabajan continuamente para vencer la lucha contra el cáncer, algo que han logrado en varias oportunidades.

“Hay cuatro directores; yo me enfoco en el estudio de los tumores sólidos; hay un patólogo que estudia los exámenes patológicos; un especialista que estudia tumores líquidos y el último que trabaja en otros tipos de cáncer”, precisó a referido medio de comunicación.


El cáncer es una enfermedad que muta y cuya proliferación de células – tumor o neoplasia- es muy rápida. Sin embargo, el acercamiento de Allison y su equipo es que la cura no la buscaron directamente en dicho padecimiento, sino que se enfocaron en el sistema inmunológico.

En este sentido, la respuesta la hallaron en las moléculas denominadas como CTLA-4 y PD-1, puesto a que ambas ejercen como “frenos” que evitan que los linfocitos T, luchen contra las células cancerosas, debido a que la reconocen como propias, según apunta Efecto Cocuyo.

Cabe acotar que, cuando el sistema combate al mismo cuerpo, origina enfermedades autoinmunes, como colitis, diabetes y artritis reumatoide. Sin embargo, para neutralizar esos efectos secundarios emplean esteroides que contienen dichas consecuencias.

“Este es un proceso científico que empieza con estudios animales y después pasa al ser humano. Se hacen los ensayos clínicos. Pero ya esta terapia le ha salvado la vida a mucha gente”, indica Vence, quien toda su vida ha tenido que batallar en contra de la enfermedad de manera personal.

“La razón por la que me dediqué a esto es por los problemas de salud de mi familia. Mi papá murió en 1990 y mi hermano en 1996 por problemas renales. Mi prima me donó un riñón y hace dos meses me trasplantaron. Sí, ya estoy bien” desvela el venezolano, quien se reintegró al trabajo hace tan solo tres semanas.

La última vez que pisó la capital de Venezuela fue en el año 2002 y le preocupa saber cómo se ha deteriorado la situación. “Me entristece saber que la ciudad que yo conocí ya no está”. Pero la distancia no le ha impedido mantenerse informado sobre el acontecer nacional a través de grupos de Whatsapp, puesto a que incluso conocía, por ejemplo, que en la tarde del martes, un niño había aparecido abandonado en El Marqués y cómo posteriormente su mamá había sido hallada.

Si tengo que enviar un mensaje a los venezolanos sería: esperanza. Hasta en los momentos más difíciles es necesaria la lucha. Sé que no tener comida o medicamentos es terrible, pero hay que insistir y seguir, porque cada minuto de la vida es precioso y vale la pena vivirlo”, expresa Luis Miguel Vence a Efecto Cocuyo.

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