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Embajador Carlos Vecchio: “Esto se va a resolver pronto” (I)

Elizabeth Fuentes -Especial desde Washington | 8 febrero, 2019

Caracas.- Pierde un poco su habitual compostura el ahora embajador Carlos Vecchio ante una pregunta sencilla. “¿Cómo imagina su regreso a Venezuela?”. Siempre de lo más centrado en el tema político, impecable en su flux negro, no logra sin embargo disimular las lágrimas, el sonrojo ni una sonrisa enorme cuando imagina la escena.

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-Voy a regresar a pie, por el Puente Simón Bolívar por donde se han ido millones de venezolanos. Y vamos a regresar millones… Será un regreso simbólico, porque ese puente lleva el nombre del Libertador.

Esta escena la tiene planificada con el mismo rigor con el que organizó su sorpresiva aparición en una marcha opositora, marzo de 2014, cuando ya Leopoldo López había sido detenido y Vecchio estaba en la clandestinidad. Pero se apareció sorpresivamente sobre la tarima y desde allí le lanzó una sonora trompetilla a los agentes del Gobierno que lo buscaban para meterlo preso.

– ¿Cómo te atreviste a eso?

– Yo tenia una constante persecución de parte del Gobierno. El 17 de febrero de 2014, un día antes de que Leopoldo López se entregara, decidí pasar por el partido porque pensaba que allí no se iban a atrever a entrar. Pero me equivoqué: fueron tres veces, con ataques violentos, buscándome. En una de esas yo estaba allí, pero logré esconderme y huir en la noche. Lo cierto es que yo no tenia planificado el caso mío, solo estábamos preparados para la detención de Leopoldo. Entonces me tocó tomar planificar mi clandestinidad en caliente. Recuerdo que llamé a un número errado y cuando le dije quien era, me respondieron “a ti te están buscando”. Entonces colgué y desde otro teléfono llamé a otra persona y comencé a montar mi clandestinidad.

Me tocó estar más de tres meses escondido. Tuve que montar un mecanismo para mantenerme comunicado con el partido. Pero yo sentía la necesidad de expresarme, entonces decidí aparecerme en una manifestación, el 22 de marzo, y solo dos personas lo sabían. Me aparecí de sorpresa. Llegué en un carro al Centro San Ignacio, me estacioné y allí me buscó alguien en una moto. Desde allí llamé a alguien que estaba en la tarima y no sabia nada. Le dije “Estoy llegando”. Me subí, hablé siete minutos, pedí una moto, me puse un casco, me cambié la ropa y me escapé por el sótano del San Ignacio, donde estaba el carro que había dejado estacionado.

Fue un riesgo, pudieron meterme preso. Mi esposa estaba embarazada y podía perder el bebé por la tensión que estábamos viviendo. Pero fue una manera de decirle a la gente que yo seguía con la lucha. Luego me tocó la decisión de abandonar mi país, que fue la decisión más dura que me ha tocado. Jamas pensé que tendría que abandonar Venezuela. Ya contaré más adelante como fue que salí. Ahora no puedo porque podría poner en peligro a mucha gente que está en Venezuela. Solo puedo decir que salí en condiciones bien complejas.

Cinco años después, aquella trompetilla desde la tarima se ha transformado en un estruendo internacional contra el Gobierno de Nicolás Maduro, ruido que ha llevado a Carlos Vecchio a uno de los cargos más relevantes en el nuevo gobierno interino de Juan Guaidó. Aún sin oficina propia- funcionan en espacios cedidos por una organización internacional-, el Embajador y Encargado de Negocios de Venezuela en Estados Unidos no duda que, dentro de muy poco, comenzarán a operar desde la sede de la Embajada de Venezuela en Washington.

– Estoy haciendo ese proceso legal junto con el Departamento de Estado y cumpliendo con todos los requisitos administrativos, porque tengo que cuidarme mucho con esto. Quiero dejar constancia cómo estamos recibiendo los bienes que son del país, en qué condiciones las dejaron, para que veamos de lo que fueron capaces estas personas que tuvieron 20 años saqueando al país.

– ¿Tiene una idea aproximada sobre cuanto tiempo puede tomar ese proceso?

– Eso es prioridad. Y lo estoy haciendo con las autoridades de acá, particularmente con el Departamento de Estado.

-¿Entonces usted despacharía desde la Embajada de Venezuela?

– Sin duda, eso es lo que vamos a hacer.

-Esa Embajada debe estar llena de fotos de Chávez y Nicolás Maduro...

– No me lo quiero imaginar. De todo eso vamos a dejar constancia. Me dicen que antes de irse, mucha gente se dedicó a destruir documentos o se los llevaron, cuando vino Arreaza la ultima vez. También se llevaron computadoras…eso evidencia a lo que están dispuestos estos tipos para mantenerse en el poder, sin importarle el sufrimiento de la gente ni deteriorar todos los activos que le corresponden al país.

-¿Hasta dónde está dispuesto ir EE. UU. y hasta dónde Nicolás Maduro?

– Yo solo se hasta dónde estamos dispuestos nosotros para conquistar nuestra libertad. El momento es ahora. Tenemos a la gente, al liderazgo, a la institución que es la Asamblea Nacional y el respaldo internacional…

-Pero Maduro sigue ahí…

-Bueno porque la lucha es así… Pero en qué condición está? Y te pregunto ¿Estamos mejor o peor que ayer? Estamos mejor. ¿Estamos mucho más cerca del final? Estamos mucho más cerca. ¿Y hasta cuándo seguirá la lucha? Hasta que lo logremos. Nadie tiene una bola de cristal. Lo que si te puedo decir es que las condiciones están dadas para un cambio. Al final del día también le mandamos el mensaje a los militares: que se pongan del lado de la Constitución. Maduro no va para ningún lado, es el pasado. Ellos se tienen que anotar al futuro y eso haría la diferencia para que se logre una transformación más pacífica y ordenada.

-El Gobierno ha cerrado la vía para que entre la ayuda humanitaria. ¿Cree que eso podría disparar un conflicto violento?

-Eso va a generar más tensión y pone un peso importante en nuestra Fuerza Armada.

He dicho muchas veces que la peor sanción que tiene Venezuela se llama Nicolás Maduro. Y de continuar Maduro la crisis se va a empeorar. Y ese bloqueo a la ayuda humanitaria solo demuestra que Maduro no está dispuesto a ayudar a su pueblo, que no le importa el sufrimiento de la gente y que lo único que le importa es mantenerse en el poder junto con Cuba. Por eso todo se ha hecho mucho mas complejo.  El mensaje a la es FANB. ¿Van a estar con el dictador o con el pueblo que necesita alimentos y medicinas? Ya lo veremos.

– ¿Qué le dice a alguna gente que ya ha comenzado a criticar, a decir que no ha pasado nada, etc…¿Le recomienda que tengan calma?

-No. Que tenga impaciencia. Eso lo dice Gustavo Tarre. Ahorita es el momento de aumentar la presión. Bajar la guardia es equivocado y creo que es el momento de aumentarla , como hemos venido haciendo.

-¿Cuántas banderas blancas le han enviado desde el chavismo?

– Hay conversaciones…todo el mundo se da cuenta que esto no puede seguir. Le hemos dicho a la base política del chavismo que son un movimiento que se debe reconocer. Esa base no puede pagar la irresponsabilidad de la cúpula corrupta del madurismo. Ellos tienen 53 asientos en la Asamblea Nacional. Que los ocupen. Vamos a hacer la transformación desde allí. Vamos a darle estabilidad a esta transición y vamos a convocar a elecciones libres, donde pueden participar. Pero las bases del chavismo no puede pagar los platos rotos de la corrupción de la elite. Que se los sacudan. Igual le decimos a las FANB: Estados Unidos está dispuesto a revisar las sanciones siempre y cuando las personas que hayan sido sancionadas tengan una conducta conforme a los parámetros constitucionales.

– ¿Cuánto tiempo le da al proceso actual? ¿Un año?

-¡ No, no no!… Esto tiene que resolverse pronto, la presión tiene que darse muy rápido porque el sufrimiento de nuestra gente es muy grande. Yo insisto en que ya ya ya, están dadas las condiciones para que eso ocurra. Estoy convencido de eso. Y tenemos que conseguir una transición muy seria y, acompañados de la comunidad internacional, fijar los tiempos para las elecciones. Eso se tiene que hacer lo más pronto posible. Con observación internacional, modificación del Registro Electoral, presencia de los votantes venezolanos en el exterior.

– Entonces el rompecabezas está casi armado… ¿Quién tiene la última pieza?

– Nosotros hemos trabajando en tres niveles: por un lado la calle, lo doméstico, el liderazgo de Juan…el otro es la institucionalidad desde la AN, pasando leyes que permitan ir armando la transición y finalmente el plano internacional. Con todo esto se está armando el rompecabezas. Esto debe llevarnos a un desenlace y espero que haya una transición pacífica para ahorrarle sufrimiento a nuestro pueblo. También hay circunstancias que cambian constantemente. Y mientras nosotros mantengamos la presión, esas circunstancias irán cambiando aún más y ayudarán a un desenlace. ¿Hasta cuando es la lucha? Hasta que lo logremos. Ellos podrán extender la agonía pero jamás van a poder detener el cambio…

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