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En detalles: El sacrilegio que perpetraron en la iglesia Nuestra Señora del Rosario en La California (+Fotos)

Lysaura Fuentes | 18 septiembre, 2019

Caracas/Foto Portada: Lysaura Fuentes.-“Los que hicieron esto que busquen a Dios y que se arrepientan porque es la única forma que Dios los perdone, de lo contrario se ganaron el infierno”, dijo Carlos Chacón, quien lleva 18 años vendiendo objetos religiosos en las afueras de la iglesia Nuestra Señora del Rosario, situada en La California Norte, que fue víctima de la delincuencia este martes en horas de la madrugada.

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Esta iglesia ya había sido objeto de robo anteriormente, pero en este caso generó aún más conmoción debido a que profanaron el Santísimo Sacramento, que es el cuerpo y la sangre de Jesucristo bajo el pan y el vino.





“Ya habían robado en otras ocasiones sillas, ventiladores u otros equipos, pero por primera vez en 18 años que llevo trabajando aquí, no habían cometido una profanación como la que hicieron al Santísimo, que es lo grave de todo esto”, contó Carlos Chacón a El Cooperante.

Los delincuentes rompieron un vitral, que se encuentra en la parte frontal de la iglesia, para ingresar y cometer sus fechorías. Además de la profanación al Santísimo, se llevaron el cáliz (vaso sagrado), las hostias, ventiladores y reflectores.

Foto: Lysaura Fuentes

El párroco de la iglesia, Enrique Yánez, manifestó en un comunicado que “el cuerpo de Jesús ha sido ultrajado y maltratado, pidamos perdón al Señor por las almas de estas personas”.





Entre indigentes y consumidores de drogas

Frente a la iglesia se encuentra una plaza, que muestra señales de abandono. Un espacio para la indigencia y para el consumo de sustancias estupefacientes y psicotrópicas.

Foto: Lysaura Fuentes

“En las inmediaciones de la iglesia se encuentra un colegio, en el que anteriormente, como no estaba cercada la entrada, los indigentes se quedaban a dormir en las afueras y teníamos que correrlos del lugar. Antes los monaguillos hacían vigilancia en la noche para ver quiénes eran lo que robaban”, contó un ayudante de la iglesia, quien prefirió no identificarse.

Por su parte, Carlos Chacón aseveró que “pobre de ellos, que se arrepientan, porque profanar una tumba ya es grave y profanar el Santísimo mucho más grave todavía, no saben el delito que cometieron espiritual, no saben hasta donde es la condenación por hacer lo que hicieron”.

 

 

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