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Alcalde José López: Un chivo expiatorio para recuperar espacio perdido en Guayana

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Saimar De Santis.- La imputación y encarcelamiento del alcalde del municipio Caroní del estado Bolívar, José Ramón López, ha generado suspicacias por las implicaciones de una acusación de corrupción a alguien de las filas chavistas justo antes del 6 de diciembre, fecha de las elecciones parlamentarias.

“Se trata de uno de los primeros casos del período de Nicolás Maduro en el que el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) destierra a un burgomaestre en funciones, como lo ha hecho este martes en la noche al imputar al alcalde y solicitar su privativa de libertad”, escribe Clavel Rangel en un artículo en el Correo del Caroní.

La publicación destaca la importancia del municipio que administraba López, en materia estratégica y sindical. El alcalde mantuvo el liderazgo chavista en dos elecciones en esa región.

Agregan también que la corrupción ha sido la bandera del Ejecutivo para “deslastrarse de los dirigentes en desgracia”. En las últimas elecciones presidenciales, el Psuv perdió en el municipio Caroní. Señalan al gobernador Francisco Rangel Gómez por arreglárselas para socavar “el liderazgo de López en sus debilidades: los vicios, el manejo integral de los desechos sólidos, la recaudación, el crecimiento desordenado de la ciudad y la corrupción”.

El alcalde López fue detenido por irregularidades en la recaudación de tributos, el caso de la empresa Sisvencorp, y el manejo de los contratos dependientes de la Alcaldía de Caroní. Pero esos no son los únicos escándalos de corrupción en la amplia Guayana: “El caso de las cabillas, la mafia de los cupos del aluminio, el control de la minas y las denuncias consignadas en la Fiscalía General de la República por el diputado Andrés Velásquez, sobre el manejo de los contratistas en la Gobernación del estado Bolívar, han sido también casos archivados”, escriben en Correo del Caroní.

La intensión de la movida podría ser una estrategia para recuperar el espacio perdido: “La idea de un castigo ejemplarizante y la imagen de un intento de ‘limpieza’ de la revolución el partido de Gobierno parece intentar recuperar un porcentaje de votos perdidos, a costa del sacrificio en las bases, que pasaron de ser voces decisoras al silencio de la obediencia”, concluyen.

 

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