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“Zonas de paz”, guetos que quedaron lejos de ser territorios libres de violencia

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Jose Á. Palacios.- En el segundo país más peligroso del mundo, donde por cada 100 mil habitantes matan a 62 venezolanos, según reconoció la fiscal general Luisa Ortega Díaz; lejos han quedado las denominadas “zonas de paz” de ser territorios libres de violencia.

Se trata de un invento del Gobierno Nacional para que “todos los movimientos sociales, colectivos, comunidades organizadas y personas, tengan voz sobre las acciones que el Gobierno Bolivariano adelanta en materia de seguridad ciudadana”.

Pero, lejos de las pretensiones del Gobierno, las llamadas “zonas de paz”  se han convertido en territorio gobernado por grandes bandas delictivas que, con granadas y potentes armas de fuego, atacan a los efectivos de seguridad, los mismos que muchas veces se limitan a actuar contra el poderío del hampa.

Cuando se crearon las “zonas de paz” por el entonces viceministro de Seguridad Ciudadana, José Vicente Rangel Ávalos, en septiembre del 2013, fue enviada una misiva a los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) para solicitarles que se abstuvieran de ingresar a las zonas enmarcadas dentro del plan; dejando así libre albedrío a las bandas delictivas para que actuaran con impunidad; ejemplo de ello, lo relatado por el equipo reporteril del diario El Nacional después de que los robaron en el Cementerio del Sur: “Fuimos a un módulo policial que estaba cerca y nos dijeron que no pueden hacer nada porque están en zona de paz”.

¿Cómo entró el paramilitarismo a Venezuela?

El presidente Nicolás Maduro, aseguró que en el operativo de la Cota 905 “se capturaron grupos paramilitares” que provienen de Colombia e intentan instalar “un modelo”. “El paramilitarismo colombiano, el narcotráfico colombiano, y toda esa conspiración se ha venido a apoderarse, a contratar, a controlar e instaurar un modelo que le ha hecho mucho a nuestra hermana Colombia”.

A pesar de estos señalamientos, en un trabajo de investigación que realizó la periodista Ronna Rísquez para el portal RunRunes detalla que un funcionario, quien solicitó protección de identidad, aseguró que “las zonas de paz terminaron convirtiéndose en guetos donde los funcionarios policiales no tienen autorización para entrar y donde se comenten actos delictivos con absoluta tranquilidad.

En el mismo trabajo “el líder de una de las bandas delictivas” de la Cota 905 habría respondido a la pregunta sobre la presencia de paramilitarismo en la zona: “No vale. Ojalá aquí tuviéramos paramilitares ahí sí es verdad que no podrían con nosotros”.

 

 

 

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