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Enrique Krauze: Donald Trump y Chávez se parecen mucho por el uso demagógico del micrófono

El Cooperante

Pedro Eduardo Leal. – “Europa y ahora también Estados Unidos ha contraído esa especie de virus político que es la fascinación por el líder carismático. Hace unos meses parecía que ese virus estaba atacando a España de manera muy fuerte con el surgimiento de Podemos, muy concentrado en la figura carismática de Pablo Iglesias”, relata Enrique Krauze para justificar la reedición de su libro “El Poder y el delirio”, sobre la revolución bolivariana, con un prológo dirigido al viejo continente.

En una entrevista concedida a El País de España, el escritor mexicano acentua si bien nunca ha hecho paralelismos entre el líder de socialismo del Siglo XXI y el Chávez español, si cree que hay una fascinación con la figura carismática de un líder que propone la salvación, la redención o un cambio muy profundo en la sociedad atacando al no pueblo en nombre del pueblo.

“Se trata de un fenómeno muy riesgoso porque, simplemente en el siglo XX, todos aquellos regímenes concentrados en la figura de un solo hombre que dice encarnar al pueblo, han terminado, no solo en la ruina económica, sino en la desgracia política, moral y en la guerra de todos contra todos. Las sociedades deben de quedar advertidas e inmunizadas contra este virus”, puntualiza.

Subrayando que un fenomeno similar al suscitado con el surgimiento de la figura de Iglesias en España, se está presentando en Estados Unidos en torno a la figura de Donald Trump, el ensayista comenta que el magnate y Hugo Chávez “se parecen mucho por el uso demagógico del micrófono, de la imagen, por prometer lo que es imposible y decir lo que la gente quiere oír. Por engañar”.

“No podía haber escogido un sucesor más inmaduro que Nicolás Maduro

Al ser consultado sobre la crisis que atraviesa el país desde que Nicolás Maduro asumió el poder, Krauzen subraya que la raíz de los problemas de Venezuela tiene su origen al entregar toda la potestad a una sola persona. “Chávez terminó sintiéndose Dios y un hombre que se siente Dios hace muchas tonterías”.

Añade en este sentido que el fallecido presidente destrozó la industria petrolera en Venezuela, puso a unos en contra de otros, sembró la discordia absoluta, atribyendo a todo esto lo que se vive ahora. “No podía haber escogido un sucesor más inmaduro que Nicolás Maduro”, recalca.

“Que los países vecinos se queden callados es algo criminal”

En relación al silencio de los países de la región ante la situación de Venezuela, y que dice se deben a los regalos petroleros, el catedrático lo califica como algo criminal que la historia terminará cobrándoles.

“No se dan cuenta de que con su indiferencia lo que están haciendo es cerrar los ojos ante la tragedia cotidiana de un pueblo. Ven cómo el país de recursos petroleros más importantes de América ha sido reducido a una situación de necesidad y pobreza como los peores años de Cuba y se cruzan de brazos”, dice.

 

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