article-thumb
   

Entierran muertos en Indonesia en fosa común y más de mil presos huyen tras catástrofe

El Cooperante | 1 octubre, 2018

Caracas/Fotos: AFP.- Voluntarios indonesios empezaron este lunes a enterrar en una inmensa fosa común los cuerpos de las víctimas del sismo y el tsunami que golpearon la isla de Célebes. La catástrofe causó al menos 844 muertos y 59 mil desplazados, según un último balance este lunes de la agencia de gestión de desastres y el gobierno.

Lea también: “Nos enamoramos”: Donald Trump aseguró que Kim Jong-un le escribió “cartas preciosas”

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) estimó por su parte que 191 mil personas necesitan ayuda humanitaria urgente. Las autoridades temen que el balance final sea mucho más alto, pues gran parte de la región afectada sigue siendo inaccesible, publicó la agencia de noticias AFP.

Decenas de agencias humanitarias y de oenegés se brindaron para dar asistencia al país, pero el envío de ayuda a la zona resulta complicado porque numerosas carreteras están cortadas y los aeropuertos dañados. “No tenemos mucha comida. Sólo pudimos tomar lo que teníamos en casa. Y necesitamos agua potable”, declaró a la Agence France-Presse Samsinar Zaid Moga, una mujer de 46 años.


Estado de emergencia de 14 días

El presidente indonesio Joko Widodo autorizó la ayuda internacional de urgencia y las autoridades declararon un estado de emergencia de 14 días. La mayoría de las víctimas se registraron en Palu, una ciudad de 350 mil habitantes en la costa occidental de la isla de Célebes.

En Poboya, en la colinas que rodean Palu, voluntarios empezaron a enterrar a las víctimas en una gigantesca fosa común, con capacidad para mil 300 cuerpos. Tres camiones cargados de cadáveres envueltos en bolsas naranjas, amarillas y negras, llegaron al lugar, constató un periodista de la AFP. Uno por uno, fueron colocados en la fosa y recubiertos de tierra.

En un primer momento, las autoridades agruparon los cuerpos en morgues improvisadas para poder identificarlos pero, ante el riesgo sanitario, decidieron realizar entierros masivos.

Más de mil presos huyeron

Según funcionarios del gobierno, unos 1.200 presos escaparon de tres cárceles de la región. En un centro de detención de Palu, construido para acoger a 120 personas, la mayoría de sus 581 detenidos salieron cuando los muros se derrumbaron. En la cárcel de Donggala se produjo un incendio, que parece que fue provocado por los propios prisioneros, y sus 343 detenidos huyeron.

“Se asustaron cuando supieron que el terremoto había sacudido fuertemente Donggala”, según Sri Puguh Utami, una funcionaria del ministerio de la Justicia. “Los responsables de la cárcel negociaron con los detenidos para permitirles ir a informarse sobre la situación de sus familias. Pero algunos de los detenidos no tuvieron suficiente paciencia y prendieron fuego”.

 

Comentarios

comentarios