article-thumb
   

Entre deudas y cifras ignoradas: Gobierno silente desahucia a venezolanos con VIH

El Cooperante | 28 abril, 2018

Caracas, 28 de abril.- Las personas que reciben tratamiento antrirretrovírico (TAR) para vivir con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), alrededor de 88 mil inscritos en el sistema de suministros del Estado, enfrentan la peor crisis desde 1999, esto debido a la escasez de medicamentos exclusivamente entregados por el Gobierno, el cual, desde octubre pasado no surte los dispensarios públicos, dejando a estos venezolanos al borde de la muerte.

Lea también: “Maduro decide quién muere”: Personas con VIH en riesgo por escasez de antirretrovirales

Ya en el año 2016, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONU sida), advertía sobre el crítico panorama en Venezuela, explicando que, “el difícil clima económico está obstaculizando la capacidad de comprar y adquirir medicamentos y suministros para la prueba y prevención del VIH. Esto ha causado escasez de medicamentos antirretrovirales y medicamentos para tratar infecciones oportunistas (que atacan a las personas con sida), así como preservativos masculinos y femeninos, pruebas para el diagnóstico del virus, CD4 y carga viral; y pruebas de resistencia a los medicamentos”. 





Pese a esto, las autoridades venezolanas hicieron caso omiso, y la situación de las personas con VIH, rápidamente se agudizó. Según el último reporte recogido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y ONU sida, hasta finales de ese año, se contabilizaron en el mundo 36.7 millones personas contagiadas con VIH, de estos, alrededor de 120 mil vivían para la fecha en Venezuela, y un promedio de  73.200 personas; es decir, 61%, recibían tratamiento antirretroviral, otorgado exclusivamente por el Ejecutivo nacional desde 1999.

Cifras disonantes

Asimismo, de acuerdo con los datos de la organización internacional, 6.500 venezolanos contrajeron el virus en 2016, y al menos 2.500 murieron por causas relacionadas con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (Sida), el cual se produce en las etapas más avanzadas del VIH. Sin embargo, para Jonathan Rodríguez, presidente de Stop VIH, estas cifras son “ilusorias”, debido a que son las que aporta el Ministerio de Salud a la instancia mundial, y son disonantes con la realidad que se vive en el país.


En 2015, según datos oficiales, 3.300 personas con VIH positivo murieron en Venezuela, es decir, que aún en el auge de la crisis, la cifra de mortandad se redujo considerablemente en el siguiente año, cuando se reportaron 2.500 víctimas fatales, una incongruencia que fue denunciada entonces por Feliciano Reyna, director ejecutivo de Acción Solidaria, quien dijo a El País que “el problema en términos epidemiológicos, es que en Venezuela jamás se ha hecho un estudio sobre prevalencia”, lo que generó por años “una falla muy grande” en cuanto al número de personas que se han contagiado con VIH, así como de las que reciben el tratamiento por parte del Estado.

La opacidad en las cifras también fue reflejada en años anteriores. Según el mencionado medio español, para 2011, el país dijo ante la Asamblea General sobre VIH/Sida de la ONU, que había 161.510 personas portadoras del virus, no obstante, en 2013 el Ministerio de Salud reportó 135.332 casos. Sin embargo, para Rodríguez, aunque estos datos son poco certeros, sirven para tener una idea de la mala gestión que ha realizado el Gobierno desde el año 1999, cuando la entonces Corte Suprema de Justicia dictó un fallo a favor de las personas con VIH, y obligó a la cartera de Salud, a proveer el TAR regularmente. En ese año, 1.242 venezolanos fallecieron por causas relacionadas con el sida, mientras que en 2015, el Ejecutivo reportó 3.300 muertes, es decir, que el número de víctimas se incrementó 165.7% en 14 años.

Le puede interesar: Más de 100 mil pacientes con VIH no tienen acceso a tratamientos: “Hacemos milagros”

En este sentido, el vocero de Stop VIH, estimó que 1.2 millones de personas contagiadas con el virus, están viviendo en Venezuela, y no 120 mil, como reportó oficialmente MinSalud a ONU sida, lo que significa un importante retroceso en materia de prevención, concienciación y sensibilización sobre la infección de transmisión sexual, un trabajo que el Gobierno no realiza desde el año 2005, cuando se celebró la última campaña educativa hasta la fecha. Aunado a esto, actualmente no hay reactivos para realizar las pruebas que diagnostiquen el contagio, así como tampoco para las personas que viven con el VIH y que requieren realizarse exámenes de rutina para comprobar el avance del virus en su organismo.

Rodríguez denunció que tampoco hay medicamentos para paliar las infecciones oportunistas, como la tuberculosis. “En los hospitales ni siquiera hay suero para tratar a una persona que esté deshidratada por una severa diarrea”, explicó, a la vez que denunció que se destinen recursos para la campaña presidencial, y no se invierta para el sistema de salud. En el tema de la prevención, influye directamente la crisis económica. “Comprar un condón, es carísimo, y el Gobierno no hace nada para entregar condones gratuitos”, dijo, haciendo alusión al único método seguro para evitar el contagio de VIH. Para comprar una caja de condones, una venezolano requiere contar con un mínimo de Bs. 200 mil, es decir, el equivalente a más de una quincena del salario mínimo, que actualmente cifra en Bs. 392.646.

Aunque desde hace seis meses las personas con VIH no reciben el TAR, distribuido a través del Instituto Nacional de Seguros Sociales (IVSS), las fallas en el suministro datan desde noviembre de 2009, cuando, pese a la bonanza petrolera que arropaba al país, el Estado dejó de surtir a los medicamentos con regularidad. En 2016, la escasez empezó a agudizarse. Para ese año, ocho antirretrovíricos estuvieron desaparecidos del dispensario público.

Lea además: Estos son los países que eligen pacientes venezolanos con VIH para buscar tratamiento

En 2017, la situación empeoró. De los 30 medicamentos que eran suministrados por el Estado hasta diciembre de 2015, apenas había cinco disponibles en diciembre pasado, mientras que 2018, inició en la peor crisis desde 1999. Según Rodríguez, hay una escasez del 100% de los medicamentos para las personas con VIH, una situación crítica que ha generado el deceso promedio de nueve venezolanos cada día. Es decir, que de no proveer el TAR a partir de mayo, el Gobierno estaría sentenciando a muerte a 3.285 personas.

El panorama, advierte el presidente de la ONG, puede ser aún peor, y es que el número de víctimas fatales por no tomar adecuadamente la medicación, podría aumentar significativamente, tomando en cuenta que Venezuela está siendo azotada por un número importante de enfermedades contagiosas para las que tampoco hay tratamiento, como la malaria, la cual, hasta marzo había afectado a más de 20 personas con VIH.

Alex, es uno de los cientos de miles de criollos que están en riesgo de muerte por no tomar el tratamiento desde octubre pasado. Fue enviado desde el IVSS de Maracay, ciudad en la vive, hasta Caracas, para ver “si ahí conseguía los medicamentos”, sin embargo, hace un año que no cumple con el TAR adecuadamente. El hombre, de 49 años de edad y que descubrió que había contraído VIH después de sufrir un accidente de tránsito en Choroní, hace once años, no toma vitamina C desde abril pasado, debido al alto costo que tiene y que, asegura, no puede comprar con el sueldo mínimo.

Lea también: Ocho venezolanos VIH han muerto en menos de dos meses por falta de tratamiento

“Cuesta Bs. 500 mil y no la puedo comprar”, expresó Alex, quien calificó como “un milagro” que aún esté vivo. Su alimentación tampoco es balanceada. A diario, consume arroz con caraotas y no toma los multivitamínicos indispensables para las personas que viven con VIH. Actualmente se encuentra en reposo por su delicada condición. En el Seguro Social le prometieron que para febrero le darían los medicamentos, sin embargo, a dos meses de incumplirse la promesa, Alex está resignado, esperando la muerte, al igual que su madre, de 86 años de edad, quien cree que, en cualquier momento, uno de los dos partirá de este mundo.

La deuda del Gobierno

Aunque no existen datos oficiales, el epidemiólogo José Félix Oletta, estima que Venezuela adeuda alrededor de USD 30 millones al Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), razón principal por la que ya no provee medicamentos a Venezuela.

Para reactivar el servicio, el Gobierno deberá cancelar el monto que adeuda y el pedido del año en curso. Aunado a esto, según advierte Amnistía Internacional, los trámites de solicitud de los antirretrovíricos o cualquier otro medicamento ante la OPS, demoran en promedio seis meses, es decir, que si la cartera de Salud pagara la deuda y realizara un nuevo pedido a finales de mes, las personas con VIH tendrían que esperar hasta octubre, lo que es humanamente imposible, y es que las consecuencias de no tomar el tratamiento, son mortales. Hasta la fecha, el ministro de Salud, Luis López, no se ha pronunciado con respecto a la situación.

Comentarios

comentarios