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Entre orfanatos y adopciones irregulares: Niños desamparados sufren por la crisis

El Cooperante | 14 abril, 2018

Caracas, 14 de abril.- Siete de cada diez niños de las parroquias más pobres del país presentan signos de desnutrición, y 16% de esta población, está en riesgo de muerte. Los datos aportados por la nutricionista y asesora de Cáritas Venezuela, Susana Raffalli, alertan que para finales de año, el panorama no es alentador, y es que se prevé, por cómo avanza la situación, que para término de 2018, 25% de la población nacional estará desnutrida, lo que sobrepasaría el límite mínimo impuesto por la Organización Mundial de Salud (OMS) de 15%, para calificarse como un problema de salud pública muy grave.

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La falta de alimentos en los hogares ha desencadenado otra problemática: el abandono de menores. A la par de los casos de desnutrición, el número de infantes en las calles caraqueñas se ha proliferado notoriamente en el último año. En una entrevista ofrecida a esta redacción, el director ejecutivo de la Red de Casas Don Bosco, Leonardo Rodríguez, indicó que en el primer trimestre de 2018, la población de infantes en situación de calle ha aumentando un 40% con respecto al año anterior.

Abrigo

En este sentido, dijo que la principal causa del aumento desmesurado de menores en las calles, es la crisis económica que reina en los hogares venezolanos e impide a los padres o proveedores, mantener satisfechas las necesidades alimenticias de sus dependientes. “La razón principal para estar en las calles, es la búsqueda de comida”, refirió el defensor de los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes, quien enfatizó que, a diferencia de años anteriores a la crisis, son las féminas quienes lideran los grupos comúnmente vistos en las calles de la ciudad capital hurgando basureros.

Según Rodríguez, el rol de la sociedad matriarcal se ha trasladado hasta las calles, donde las niñas organizan y dirigen a los varones. El número de niñas que están en condición de calle, representan casi el 50% de la población total, mientras que en años anteriores, eran los del sexo masculino los que abundaban. Otro característica de estos casos que ha cambiado en los años más recientes, es que la mayoría de los menores en situación de calle o refugiados en albergues, refieren tener familia, lo que sostiene que es el hambre en los hogares lo que ha producido la expulsión masiva de los niños a las calles, y no la pérdida de contacto con esta, como sucedía anteriormente.


El representante de las Casas Don Bosco, refirió que las edades de quienes solicitan albergue en los hogares de acogida, también se ha modificado. “Nosotros trabajamos con adolescentes y lo promedio era recibirlos entre los 14 y 15 años de edad, pero ese rango ha bajado. Ahora vienen niños hasta de 11 años”, indicó a la vez que aseveró que este patrón se repite en las calles, donde hay más niños que adolescentes. Actualmente, la Red Don Bosco atiende a dos poblaciones: una permanente, que convive en las casas de abrigo, y otra que solo pasa el día en las instalaciones, donde comen y se bañan, y en las noches regresa a las calles.

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Rodríguez advirtió que la demanda de menores en situación de calle es tan alta, que ni las fundaciones privadas ni los albergues públicos, se dan abasto para atender a esta población. “Estamos rebasados. Son insuficientes nuestras instalaciones para atender a los niños en condición de calle y a las familias que quieren ingresar a los niños porque los papás se fueron a otro país a trabajar”, aunado a esto, señaló, no hay suficientes programas para recolocación familiar o adopción, y son inexistentes los planes públicos a los que los menores puedan acudir para dar solución a su situación de calle.

Adopción

Por su parte, el director general de Proadopción, José Gregorio Fernández, dijo a esta redacción que pese a la crisis económica que atraviesa el país, el interés de familias por adoptar o acoger a niños en situación de calle o albergados en orfanatos, se ha mantenido en alza. Fernández acotó que, debido a los altos costos de la fertilidad asistida y las pocas probabilidades de éxito a través de estos tratamientos, quienes anhelan tener un hijo han optado por recurrir a la adopción. Según el también sociólogo, el gasto emocional y físico, además del monetario, insta a las familias a optar por el apadrinamiento de niños, ya sea provisional o permanentemente.

Actualmente no hay cifras de cuántos procesos de adopción llegan a feliz término, debido a que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), ente que administra los casos, no hace públicos los datos al respecto. Sin embargo, el interés por la adopción o el cobijo temporal, aunado a los casos, cada vez más frecuentes, de procedimientos “bajo cuerda” o ilegalmente, apuntan que la tendencia se ha disparado.

La suplantación de identidad a recién nacidos y el abrigo a niños en condición de calle sin previa legalización, son los más comunes en la actualidad. “Se comenten muchas irregularidades y la gente no mide las consecuencias legales que eso puede acarrear. Muchas madres aceptan entregar a sus niños, pero puede pasar que el padre esté en desacuerdo y si se entera de la acción puede denunciar el hecho como un secuestro o estafar a la familia que tiene a su hijo, pidiendo dinero a cambio de no denunciarlos”, advirtió el especialista en materia, quien exhortó a quienes tienen el deseo de incurrir en estas prácticas ilícitas, a tomar las vías legales, las cuales, refirió, no son tan engorrosas como la gente piensa.

En este sentido, el representante de Proadopción sostuvo que, muchas veces, es el miedo inconsciente de tomar la responsabilidad de la adopción lo que impide a las familias a someterse a la legalidad, más que la dificultad del proceso en sí. “Puede ser solo una excusa para no hacerlo, porque en realidad quien desea ser padre, es capaz de enfrentar cualquier proceso”, indicó el padre adoptivo de dos hijos, a la vez que recordó que la parte realmente engorrosa la viven los niños, quienes son incapaces de cambiar su situación de desamparo por sí mismos.

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La situación país, aseguró, es uno de los factores más comunes por el que los padres recurren a dar en adopción a sus hijos. Al igual que Rodríguez, alertó que los albergues están colapsados, y que el número de niños en situación de calle también se ha incrementado significativamente en este año. “Es muy triste. Muchas personas tienen el concepto de que abandonan a los niños, pero no es así. Los casos derivan de la imposibilidad de los padres de mantener a esa nueva vida, por lo que, por un actor de amor, deciden darlo a otra familia para que les provea un futuro que ellos no pueden darle”, explicó Fernández, quien en su experiencia ha asesorado a progenitores destrozados emocionalmente por tener que entregar a sus hijos, pero que lo ven como una alternativa positiva para sus vidas.

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