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“Era él o nosotras”: La macabra historia de la mujer que mató a su marido por defender a su hija

El Cooperante | 6 octubre, 2018

Caracas.- El pasado 2 de septiembre, en Argentina, un hecho conmocionó a la comunidad sudamericana. Una mujer, identificada como Soledad Magdalena, de 37 años de edad, asesinó a su marido Cristian Senra, al presenciar como este intentó violar a su hija menor (14) en el vehículo que ambos compartían. Este jueves, la mujer fue puesta en libertad al no encontrarse pruebas suficientes para su detención.

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Soledad Magdalena se presentó en la Comisaría 4° de Berazategui confesó haber ahorcado a su marido con un cordón hasta matarlo. La mujer declaró que lo hizo para que el hombre no abusara de su hija. “Solamente intenté defenderla”, sostuvo. Cabe señalar que para la Justicia argentina no está claro si se trató de una caso de legítima defensa. Al menos así lo determinó el fiscal que dirige la investigación, Carlos Riera, que pidió la prisión preventiva de la mujer.

En su declaración, la acusada detalló cómo Senra “manipulaba la relación” y explicó que la pareja se fue deformando como consecuencia de los celos del hombre, quien abusó de Soledad durante nueve meses hasta que un día le confesó: “Estoy obsesionado con tu hija”. “En ese momento me quedé turbada, congelada, no lo podía creer, también me confiesa que quería que yo estuviera presente en el momento en que él abusara de mi hija. La noche que me confiesa eso me da a elegir entre mi hija o yo”, dijo Magdalena delante del fiscal.

Ante este grave escenario, Soledad indicó que “era él o nosotras”. La noche del 2 de septiembre, Senra iba a dejar el hogar que compartía con Magdalena Soledad y sus hijos por el deterioro de la relación. Pero antes de irse insistió en hablar con la adolescente. Finalmente las mujeres accedieron y se subieron a su automóvil.


Según relata Magdalena, el occiso se encontraba bajo los efectos del alcohol. Ya en el vehículo le pidió a la chica que ella se sentara adelante y la madre atrás. “La empezó a amenazar y a echarle la culpa de todo, le decía que ella tenía la culpa de destruir el matrimonio, que ella había entrado en su cabeza, y era repetitivo, yo le dije ya está, es esto lo que tenés que decir, entonces acelera y nos lleva a 300 metros de casa. Estaciona y ahí vuelve otra vez a lo mismo, le empezó a decir que quería estar con ella y que yo tenía que estar presente”.

“Empezó a tocarla en medio de las piernas, yo lo conozco, y me di cuenta de que estaba excitado por los gestos, la mirada, la manera de hablar, de balbucear, la manera de expresarse”, dijo Soledad.

“Te va a gustar”, le dijo el hombre a la menor. “Te va a a gustar mi pija”, agregó, y le dijo que estaba “muy caliente” con ella, que le gustaba todo su cuerpo, su trasero y, según Magdalena, en ese momento Senra volvió a meter la mano entre las piernas de la chica.

Magdalena contó que intentó defenderla. Y se sacó el cordón de la capucha de su abrigo y lo pasó por el cuello de su marido dos veces y luego procedió hasta matarlo.

La mujer volvió a su casa en la tarde del jueves y se reencontró con sus tres hijos, un varón de 18, la adolescente de 14 y un chico de 4. Allí seguramente esperará el desarrollo de la investigación y seguirá procesada probablemente hasta el juicio, aunque en libertad.

Con información de El Perfil y ABC.

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