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Escasez de gas y altos precios: la travesía de venezolanos para despedir a sus muertos

El Cooperante | 7 diciembre, 2018

Caracas/Reuters.- Angélica Vera sepultó a su padre en una fosa común de un cementerio en Maracaibo, la segunda ciudad más grande de Venezuela, porque sus ingresos no le permitieron pagar un entierro y la cremación era imposible por la falta de gas en el crematorio.

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En noviembre “mi papá murió de cáncer, y tuve que esperar cuatro días para llevarlo a una fosa común. Un amigo me iba a prestar un terreno en el cementerio el Edén, pero debía llevar dos sacos de cemento y 50 bloques y no tenía dinero para pagar eso”, dijo Vera, de 27 años, cajera en un supermercado.

“Tampoco lo pude cremar porque se acabó el gas en el cementerio”, agregó. En Venezuela, los ciudadanos enfrentan obstáculos para enterrar y cremar a sus familiares por fallas en el suministro de gas y altos costos de los servicios funerarios, y la crisis hace que en el Zulia, uno de los principales estados petroleros, haya personas que lleven a su deudos a fosas comunes en los cementerios.

Dos veces a la semana, Petróleos de Venezuela y los privados despachaban gas a los crematorios, ahora pueden pasar hasta 10 días sin combustible, lo que lleva a los administradores de esos centros a tomar medidas, dijeron portavoces de funerarias y crematorios.


Los cuerpos se resguardan en las cavas hasta que llegue el gas, sin embargo, a veces nos ha tocado decirle a las familias que acudan al crematorio que tenga algo de gas”, dijo Yoel Urribarri, director de cementerios y crematorios de la Cámara de Servicios Funerarios, que tiene unos 150 afiliados.

Los crematorios, que ascienden a 18 en ocho estados, tienen tres hornos cada uno que consumen una bombona de gas de 1.700 litros, añadieron los empresarios. Por la incertidumbre en los despachos, algunos buscan la manera de rendir el combustible disponible y fijan una determinada cantidad de incineraciones por día, dijeron directivos de cementerios privados en Bolívar, Lara y Mérida.

En zonas como Maracaibo el servicio de electricidad es intermitente, lo que también afecta el manejo de los tableros y oxígeno de los hornos crematorios, y “se suspende el servicio por momentos”, añadió Nelson Larreal, administrador del cementerio privado de la ciudad.

“Esto es horrible, uno no merece tanto sufrimiento”, dijo Gladys González, una abogada de 52 años, mientras estaba en el cementerio aguardando por el turno para cremar a su madre, Clara Vera, fallecida por una infección en el estómago al no conseguir antibióticos.

El precio mínimo de una cremación está en torno a los 12.000 bolívares, unos 30 dólares a la tasa paralela, mientras un entierro se encuentra en 30.000 bolívares, unos 74 dólares. “En una semana el costo de la cremación aumentó 108 por ciento”, señaló Ana Hernández, una trabajadora de 36 años, en momentos que hacía trámites para cremar a su hermana en un cementerio de la ciudad de Barquisimeto, en el oeste del país.

Información publicada por la agencia de noticias Reuters.

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