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Esta es una de las razones que le impiden a Trump intervenir militarmente en Venezuela

El Cooperante | 27 septiembre, 2018

Caracas.- En agosto de 2017, por primera vez desde su llegada la poder, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que una opción militar para resolver la crisis política, económica y social que atraviesa Venezuela desde 2013, estaba en discusión.

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“Tenemos muchas opciones para Venezuela pero de paso (les digo) que no descartamos una opción militar (…) la gente está sufriendo, se está muriendo y si es necesario no descartamos la opción militar”, dijo entonces el mandatario republicano, quien enfatizó la cercanía de Venezuela y Estados Unidos facilitaría aún más el traslado de las tropas.

Desde entonces, se ha abierto un debate público, tanto a escala nacional como internacional, sobre si esta sería la mejor opción para restablecer la democracia en el país. Mientras que algunos sectores de la oposición venezolana respaldan la propuesta interventora asomada por Trump, otros rechazan completamente esta idea, alegando los daños que sufriría la población y el país en sí por un conflicto de esta magnitud.

En la historia moderna, Estados Unidos ha encabezado decenas de intervenciones, y aunque algunos casos han resultado políticamente positivos, la gran mayoría de los países intervenidos militarmente han quedado devastados, no solo estructuralmente, sino poblacional y económicamente. En América Latina y el Caribe hay dos casos relativamente recientes: Panamá y Haití, ambos con resultados opuestos.


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Recientemente, The New York Times publicó un duro editorial titulado “presidente Trump, no interfiera en Venezuela”, en el que critican severamente la posibilidad de una intervención militar en el otrora democrático país petrolero. Aducen precisamente que los resultados de las intervenciones, en su mayoría, han sido nefastos.

Mientras que Haití aún lucha con la inestabilidad política, económica y social tras dos intervenciones en menos de 20 años, Panamá logró librarse del dictador Manuel Noriega y posee actualmente una economía estable. Este último caso no ha sido el más frecuente, y la historia así lo demuestra.

Foto: Blog Panamá Vieja Escuela

Panamá

La intervención, denominada Just Cause, o Causa Justa en castellano, fue ejecutada en Panamá el 20 de diciembre de 1989, luego de que el Parlamento panameño le otorgara funciones especiales al Comandante en Jefe de la Guardia Nacional de Panamá, Manuel Noriega, un colaborador de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y narcotraficante destacado, designándolo como jefe de gobierno, y este, una vez en el cumplimiento de sus funciones, le declarara la guerra a los Estados Unidos.

Cinco días más tarde de la amenaza, 27 mil soldados estadounidenses llegaron a tierras panameñas con armas de gran potencia e iniciaron un conflicto bélico con las Fuerzas de Defensa Panameña, las cuales, al cabo de 15 días, fueron desmanteladas y Noriega se vio obligado a entregarse a la justicia estadounidense, la cual lo acusó por delitos de narcotráfico y lo condenó a 40 años de cárcel.

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Aunque no hay cifras oficiales, diversas organizaciones coincidieron para entonces, que el número de muertes que dejó esta intervención militar, se sitúa entre los 3000 y los 5000 panameños, en su mayoría, civiles de bajos recursos económicos que habitaban en La Chorrilla, una zona precaria en la que se encontraba el  Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa y las oficinas de Noriega, por lo que fue el lugar más atacado por las fuerzas estadounidenses.

Haití

Esta intervención fue denominada Uphold Democracy, o Defender la Democracia, y fue ejecutada por Estados Unidos, quien con autorización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ingresó con sus tropas al país caribeño en julio de 1994, en respuesta al régimen militar instaurado en septiembre de 1991.

La crisis humanitaria se agravó en Haití desde el derrocamiento de Jean-Bertrand Aristide, el primer mandatario electo por vía popular, lo que generó protestas que se llevaron al podio de la ONU, donde se impuso un embargo de petróleo y armas. Esto fue lo que impulsó a los apoderados del Gobierno a negociar su retirada, sin embargo, hubo un retroceso por parte de los militares haitianos, y las sanciones continuaron.

Ante la negativa de abandonar los cargos, finalmente se acordó que EE.UU. utilizara los medios necesarios para restablecer la democracia en el país, pero antes, los castrenses arraigados al poder accedieron a un acuerdo para hacer una transición de Gobierno y devolver a Aristides a la presidencia de Haití.

Sin embargo, una vez más, se negaron a dejar a abandonar sus cargos, lo que ocasionó mayor crisis en el país. Fue entonces cuando las fuerzas militares de EE.UU. decidieron intervenir y presionar para que los militares abandonaran el poder. La estrategia funcionó y en marzo de 1995, el país norteamericano cedió el asunto a la ONU.

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Aunque esta intervención fue exitosa, puesto que no hubo muertos de ninguna de las partes y se logró la salida del régimen militar, en 2004, el país sufrió otra situación similar que desencadenó el derrocamiento de Aristides por segunda vez. Desde entonces, Haití no se ha recuperado. La crisis política y social se mantienen hasta la fecha.

Irak

Las acusaciones de Estados Unidos a Irak, que apuntaban a que el país asiático tenía armas de destrucción masiva, ante la ONU, desataron una guerra que dejó miles de muertos y acabó con el Gobierno de Saddam Hussein.

La invasión se llevó a cabo el 20 de marzo de 2003, luego de que EE.UU., apoyado por Reino Unido, España, Australia y otros, exigiera a la ONU reanudar las investigaciones para confirmar que Irak poseía en su poder armas químicas y que además guardaba vínculos con la organización terrorista Al Qaeda, señalada de cometer el atentado del 11 de septiembre de 2001 a las Torres Gemelas.

Pero ante la negativa de la instancia internacional, apoyada por otro bloque de países, de desestimar sus investigaciones recientes que apuntaban a que el país no tenía tales armas, Estados Unidos y sus aliados advirtieron a Husein, y lo exhortaron a entregar todas sus municiones para evitar la guerra, no obstante, Irak se negó.

En respuesta, EE.UU. invadió el país y dio inicio a la guerra que terminó en mayo de 2003 con más de 30,000 militares y paramilitares iraquíes, muertos, y alrededor de 370 de las fuerzas extranjeras. Además, el conflicto cobró la vida de más de 7000 civiles iraquíes.

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Irak estuvo ocupado hasta 2011. La inestabilidad política y social, mermada en los años de la ocupación, se agudizó en 2013, cuando se proclamó el Estado Islámico, lo que abrió paso otra guerra devastadora para la población.

Afganistán

Sustentado en el artículo 51 de la Carta de la ONU, Estados Unidos invadió Afganistán para exterminar a Al Qaeda y a su líder, Osama Bin Laden, señalado por el atentado de las Torres Gemelas. El 7 de octubre de 2001, a pocos días del atentado en la ciudad de Nueva York, las tropas norteamericanas aterrizaron en Afganistán, apoyadas por tropas británicas.

La Operación Libertad Duradera también tenía como fin acabar con los talibanes, quienes para entonces gobernaban el Ejecutivo afgano, esto bajo el alegato de que se prestaban para refugiar a terroristas. Para asegurar la capital afgana, Kabul, la ONU activó la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF), que en 2003 fue asumida por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

En 2011, EE.UU. anunció que Bin Laden había sido exterminado y en 2014 se puso fin a la operación ISAF/OTAN, no obstante, los talibanes retomaron el poder del país y a esto se sumó el auge del Estados Islámico. La guerra de Afganistán continúa hasta la fecha.

Según Amnistía Internacional, entre 2001 y 2014 murieron 150,000 personas entre Afganistán y Pakistán, tanto civiles como militares, a causa de la guerra. Además, se calcula 1,2 millones de desplazados.

Foto: James Pringle/AP

Guerra de Corea

La intervención de Estados Unidos en Corea del Sur, se debió principalmente a que Corea del Norte traspasó la línea fronteriza que la separaba de su nación hermana y promovió una ofensiva militar que acorraló a los militares del Sur en una zona bastante reducida, menor al 90% del territorio total.

La invasión del Norte desató una guerra en la que intervinieron varios países, entre ellos, EE.UU., Reino Unido, Canadá, Australia, Colombia, y otros, en apoyo al Sur, mientras que China y la entonces Unión Soviética respaldaron al Norte. La intervención militar internacional fue avalada por la ONU, pese a la oposición de China y la abstención de la URSS.

La guerra de las dos Corea es la segunda más sangrienta de la historia, con un saldo estimado de tres millones de víctimas fatales, tanto civiles como militares de ambos bandos. Tras tres años de lucha y lo que se consideró como un empate militar, se acordó mantener la separación de los países trazando nuevamente la línea fronteriza cerca del paralelo 38, se firmó el Acuerdo Armisticio de Corea y se creó la Zona desmilitarizada de Corea, con varios kilómetros de separación entre las dos naciones.

De acuerdo con datos de Acnur, más de 1,2 millones de personas murieron durante esta guerra, sin embargo, otras cifras apuntan a casi dos millones de víctimas fatales, además, ambos países quedaron en ruinas.

Foto: Nick Ut/AP

Vietnam

Después de su independización de los franceses, Vietnam quedó dividida políticamente entre los comunistas y los capitalistas, y territorialmente, entre Vietnam del Norte y Vietnam del Sur, respectivamente. El deseo del Norte de reunificar la nación en un frente de izquierda fue frustrado por el Sur, cuando el general Ngo Dinh Diem dio un golpe de Estado apoyado por Estados Unidos.

Sin embargo, pronto se declaró una dictadura que generó gran molestia en la población vietnamita, por lo que los distintos sectores de la sociedad se unificaron en protestas violentas que finalmente desataron, en 1959, el conflicto bélico que se extendería por casi 20 años.

EE.UU. apoyó nuevamente un golpe de Estado en 1963, esta vez para derrocar a Diem quien resultó muerto durante el suceso. En 1964, el país norteamericano invadió Vietnam e inició oficialmente la guerra, en la que se involucró gran parte de la comunidad internacional.

Vietnam del Sur y sus aliados perdieron la guerra, mientras Vietnam del Norte logró unificar una república socialista. Según datos de la Acnur, este conflicto bélico dejó más de 5,7 millones de víctimas, entre muertos y heridos de los dos bandos.

La nueva República Socialista de Vietnam quedó completamente en ruinas, con devastadores daños al ecosistema, debido al uso de armas químicas por parte de EE.UU., y su población sumamente afectada.

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