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“Esta obra murió”: La “promesa de Chávez” nunca existió en restos de La Planta (+Fotos)

El Cooperante

Caracas, 20 de noviembre/Foto: El Estímulo.- “Más de 200 mil habitantes de Caracas se verán beneficiados por esta promesa de Chávez; que no es una promesa, es un anuncio con la responsabilidad que caracteriza al presidente”, decía Jorge Rodríguez en 2012. El juramento, sin embargo, se quedó en eso. Y la responsabilidad “que caracterizaba” al primer mandatario nacional se la llevó el viento.

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El Parque Comunal Cipriano Castro no existe. Hay, si acaso, una plaza que no ocupa ni un tercio de los 10.000 metros cuadrados de desarrollo que prometió el exalcalde de Libertador y ahora ministro de Información y Comunicación en 2012 luego de la demolición del retén La Planta, en la parroquia El Paraíso de Caracas, publicó El Estímulo. 

Del Centro de Reeducación y Trabajo Artesanal El Paraíso, como era el nombre oficial de esa cárcel, todavía quedan rastros, pese a que el 18 de mayo de 2012 se concretó el traslado de 2.705 presos y se ordenó la clausura definitiva de ese penal. En la avenida Páez aún está el muro exterior del recinto con la inscripción en letras rojas: “Espacio recuperado por la revolución”. Justo allí, en Las Flores de Puente Hierro, un basurero crece y crece y un enjambre de moscas pulula sobre la suciedad.

Un hombre se asoma. Dice que el camión del aseo urbano tiene como un mes sin acercarse a esa esquina. Sobre el inexistente Parque Cipriano Castro es contundente: “Esta obra murió. Se hizo la plaza y murió”. El sitio, que fue ofrecido por Rodríguez como el segundo más grande de Caracas, debía tener un parque de agua, una zona de paseo, áreas verdes, teatro, una sede para la orquesta sinfónica juvenil, un centro de diagnóstico integral, un liceo bolivariano y una aldea universitaria

Se proponía además la construcción de una red de bulevares que permitiesen interconectar el área con San Agustín, y por el norte llegar hasta el Panteón Nacional. Esta caminería desembocaría en una gran pasarela que terminaría en la plaza de 10.000 metros cuadrados. El afán de interconexión histórica también puso entre los objetivos del proyecto la restauración de Villa Zoila, un Monumento Histórico Nacional que se encuentra al final de la avenida Páez. Además de la construcción de 100 viviendas para los habitantes del sector.

La ambición de los planes es tan estruendosa como el silencio por lo no hecho. Hace casi dos años que ningún ingeniero se pasea por el lugar, aunque sobre la pared de La Planta aún se mantiene el aviso con los datos de información del proyecto de transformación urbana. Según el cartel, la empresa Racar Ingenieros C.A. era la responsable de construir la obra. En el Registro Nacional de Contratistas aparece como habilitada para tranzar con el Estado, según la ficha donde declara tener un solo empleado.

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La plaza sin nombre quedó encajonada entre el edificio del Instituto Autónomo Caja de Trabajo Penitenciario, que mientras existió la cárcel se utilizaba para la pernocta y que los vecinos esperaban fuese entregado para ser la sede de una de las instituciones educativas. Al otro lado hay una cerca que permite ver un terreno baldío, en el que la maleza crece a su antojo y con piso de tierra. El área sirve de estacionamiento para cuatro autobuses y un par de camiones.

La inversión total en ese entonces se calculaba en 174 millones de bolívares. Recursos no faltaban según esas autoridades. El primer desembolso, por 28 millones de bolívares, ya se había hecho. Era lo necesario para demoler. El 30 de octubre de 2012 el Consejo de Ministros aprobó 27.840.000 bolívares para continuar las obras. El uso de este dinero no estaba tan claro.

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