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Estas son las 10 formas de maltrato verbal que no deberías usar con tus hijos

Reinaldo Villanueva | 26 septiembre, 2019

Caracas.- La psicologa especializada en en maltrato infantil, Paula Moreno, advierte que las experiencias traumáticas como e en el torno emocional en los niños afecta su desarrollo, porque un trauma no es solo una situación de excesiva intensidad que no se puede procesar psíquicamente sino también microsituaciones de estrés continuo que se experimentan como vulnerabilizantes.

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“El maltrato emocional se encuentra en la base de todas las otras formas de malos tratos: maltrato físico, negligencia, abuso sexual, ser testigos de violencia”, refirió el portal web Clarín.





Asimismo, Moreno sostuvo que estos escenarios crean una desregulación en todas las áreas del desarrollo: la afectiva, la conductual, la cognitiva, el área del autoconcepto, de los vínculos interpersonales, del control de la impulsividad, en la conducta somática”.

Además, sostuvo que el maltrato verbal es una de las expresiones más duras en cuanto a lo emocional se trata, y consiste “en una hostilidad verbal crónica, en forma de insulto, desprecio, crítica o amenaza de abandono y constante bloqueo de las iniciativas de interacción con el niño”.

También explicó que “es vital” los vínculos tempranos con los responsables de los infantes, quienes moldean el cerebro en los primeros años de vida. “Cuando estos vínculos están dañados, la arquitectura del cerebro del niño también”, agregó.





Podemos pensar en al menos diez formas de maltrato verbal, según algunos estudiosos:

  • Acusaciones y culpas
  • Palabras degradantes
  • Bloqueo del diálogo
  • Juicios y críticas
  • Trivialización de lo que hace o dice
  • Amenazas
  • Órdenes
  • Cosificación
  • Gritos e insultos
  • Reacciones ante reproches

En los niños las consecuencias de estas conductas pueden ser niveles altos de ansiedad y hasta pánico, fobias, estrés, enuresis (incontinencia urinaria), aislamiento, máxima sensibilidad emocional, entre otros. El impacto obviamente es de por vida: personalidad debilitada, agresividad y dificultad para desarrollar vínculos sanos.

 

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