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Exdirectivo de Pdvsa: Venta de refinería de Chalmette es otra “soberana estupidez”

Christhian Colina

 

Jose Á. Palacios-. Como otra “estupidez soberana que le causará un grave daño al país calificó el economista José Toro Hardy, antiguo miembro principal del directorio de Petróleos de Venezuela, la venta de la participación del 50% de Pdvsa en la refinería de Chalmette Refining LLC, en Estados Unidos.

“Pdvsa llegó a tener 9 grandes refinerías en Estados Unidos, se ha desprendido de varias de ellas, se ha desprendido de oleoductos, poliductos que atravesaban la nación norteamericana de sur a norte, a lo ancho del golfo de México, donde estaban instaladas las refinerías; ya no tenemos las 15 mil estaciones abanderadas con la marca Citgo, si acaso deben quedar unas 4 mil”, manifestó el experto sobre la cesión de activos de Venezuela.

José Toro Hardy aclaró que la modificación de la Ley de Hidrocarburos ejecutada vía habilitante después del arribo del fallecido presidente Hugo Chávez a la presidencia de la República trastocó las Asociaciones Estratégicas, después de lo cual, la exclusión de las compañías que no aceptaron los nuevos lineamientos en el manejo de las operaciones devino en millonarias demandas internacionales, como la que Exxon Mobil le ganó a Venezuela ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), urgiendo al país a buscar recursos para cancelarlas.

Estamos en un problema muy grave: No solo se ha dañado profundamente la industria petrolera venezolana, no solo se ha dañado gravemente nuestro potencial de refinación en EEUU y las posibilidades de colocar crudos extrapesados en el mercado más grande del mundo, sino que ahora toda la influencia de Exxon Mobil en favor de Guyana nos pone en riesgo también porque no sabemos qué va a ocurrir en esa zona en reclamación, particularmente con aguas que siempre se habían considerado venezolanas y donde ahora se ha conseguido petróleo”, manifestó Todo Hardy.

La corporación estatal alcanzó un acuerdo con la empresa PBF Energy, la cual compró también la otra mitad accionaria que poseía Exxon Mobil sobre el complejo, ubicado al este de la ciudad de Nueva Orleans, en Luisiana. La firma adquiriente informó que pagará por la refinería y otros activos asociados 322 millones de dólares, estimándose que el cambio de control se concretará a finales del año.

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