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Exjefe del Sebin reveló cómo Maduro planeó abusos para quebrar la moral de opositores

El Cooperante | 4 julio, 2019

Caracas/Fotos: The Associated Press.- Manuel Cristopher Figuera, exjefe del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), comenzó a perder la fe en la llamada revolución bolivariana cuando Nicolás Maduro insistió en que se encargara del trabajo sucio: encarcelar a opositores y víctimas de tortura.

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En abril pasado, en una demostración de audacia, el general de 55 años traicionó al líder chavista con el que se reunía casi a diario y planificó en secreto un fallido alzamiento militar que estuvo increíblemente cerca de derrocar a Maduro, según afirmó en una entrevista ofrecida a la agencia The Associated Press.

“Yo estoy como el soldado que iza la bandera al revés, que es una señal de auxilio universal (…) Mi misión es buscar auxilio para que me ayuden a liberar a mi país de la desgracia que está viviendo”. El martes se reunió con el enviado especial estadounidense para Venezuela, Elliott Abrams. Queda por ver si Cristopher Figuera aún ejerce influencia dentro de la estructura gubernamental y si puede reunir evidencias para sustentar sus denuncias.

En la entrevista, relató por primera vez detalles de lo que describió como órdenes directas de Maduro para cometer abusos, incluyendo detenciones arbitrarias y siembra de evidencias para inculpar a opositores.

Primero como subdirector de la Dgcim y luego director del temido Sebin, Cristopher Figuera permaneció junto a Maduro mientras la situación se deterioraba. Durante la profundización de la crisis, dijo presenciar y jugar un papel en la consumación de abusos y aseguró que la orden más arbitraria que recibió fue la de perturbar el entorno íntimo del presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, para quebrar su moral.

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Inicialmente Maduro tenía las intenciones de arrestar a la madre del también jefe de la Asamblea Nacional, pero cuando Cristopher Figuera le dijo que la padecía cáncer, entonces el gobernante desvió su mirada hacia Roberto Marrero, jefe del despacho de Guaidó, quien finalmente fue arrestado en marzo acusado de encabezar una “célula terrorista” dedicada a cometer asesinatos.

“¿Qué hago para meterlo preso?”, recordó el general haber preguntado a Maduro durante una tensa reunión celebrada en Fuerte Tiuna a menos de 72 horas antes de la detención de Marrero. “Eso no es mi problema. Mételo preso, siémbrale armas. Ve qué haces”, le respondió Maduro.

Cristopher Figuera sugirió pedirle armas al ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, pero Maduro le ordenó acudir a otro general al que pidió a la agencia no identificar por nombre para proteger su seguridad. “Así se hizo”, dijo. “Se hizo un equipo multidisciplinario, (ese general) sembró las armas, facilitó ese procedimiento y después yo desde la dirección del Sebin, se hizo la aprehensión”.

Por su “corresponsabilidad” en el arresto de Marrero y otras detenciones arbitrarias, el exfuncionario espera algún día comparecer como testigo ante la Corte Penal Internacional, que mantiene una investigación preliminar sobre presuntos crímenes de lesa humanidad perpetrados por el Gobierno de Maduro.

Sin embargo, el general asegura dormir tranquilo porque nunca ordenó o participó en actos de tortura, aún cuando otros organismos de seguridad le requerían ocasionalmente recibir detenidos prominentes que habían recibido golpizas. Durante los seis meses que estuvo al frente del Sebin, dijo haber mejorado las condiciones de reclusión en El Helicoide, donde permanecen opositores de renombre y los prisioneros tienen más acceso a abogados y médicos.

Cristopher Figuera también mencionó que en diciembre de 2018 liberó a cerca de 70 personas que permanecían retenidas debido a que las boletas de excarcelación se incumplían, a veces durante más de un año, a cambio de cuantiosas sumas de dinero. “Antes de mi llegada eso era un centro de extorsión y secuestro”, indicó. “Traté de cambiarlo, pero es una cultura que no es fácil”.

No obstante, admitió haber seguido fielmente instrucciones de espiar a cerca de 40 opositores, y de rendirle informes a Maduro cada dos horas sobre sus movimientos. Cristopher Figuera aún se considera chavista y la relación con sus nuevos aliados en la oposición puede ser accidentada.

El general indicó que alrededor de 15 cubanos conforman el anillo de seguridad de Maduro, incluyendo algunos dedicados a evitar que sufra envenenamiento, pero señaló que la cooperación de los cubanos en las labores de inteligencia se limita a la planificación y el entrenamiento.

Para ampliar la información publicada por The Associated Press, haga click aquí.

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