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García Plaza: Parece que soy la persona más débil para sacrificarme

Christhian Colina

Christhian Colina.- Luego de ser el guerrero de la revolución y encabezar los “operativos contra la guerra económica” conocidos como Dakazo, la adquisición de tres ferrys – San Francisco de Asís, Virgen del Valle II y Virgen de Coromoto – se convirtieron en la pesadilla del Mayor General Hebert García Plaza. Defenestrado del proceso y hasta ignorado por sus compañeros de causa.

En una entrevista concedida a la periodista Sebastiana Barráez, al ser consultado sobre su salida del país y los rumores de su estadía en Centroamérica, Plaza aseguró que: “Yo salí de Venezuela desde enero de este año. Estuve en Panamá y llenando unas formas de trabajo”. “Los abogados están evaluando las audiencias y todo lo que se sustenta para determinar en qué momento me presentó en tribunales” y participar así en la causa que sigue el Tribunal 10º de control de Caracas, instancia que habría emitido una orden de captura en su contra.

En torno a las irregularidades administrativas encontradas en la compra de las embarcaciones españolas, relató que llega un informe de una denuncia, de la presidencia de la República, que envía la ministra Carmen Meléndez, diciendo que esos buques, que se estaban negociando con Grecia, son hechos para otro tipo de mares, por lo cual se envía una comisión que la corrobora y por ello la compra de los barcos se detiene.

Ante tales hechos, García Plaza, aseguró que “se nombra una comisión, incluso se le pide al ministerio del Despacho, para que involucre unos inspectores de la presidencia, para que de manera amplia y transparente, verifique en Europa, buques disponibles. Y el primero que se adquirió el Virgen del Valle II. Luego fueron el Virgen de Coromoto y el San Francisco de Asís.

“Esos barcos fueron inspeccionados allá y se vinieron navegando desde Europa hasta Venezuela y no hubo ningún tipo de novedad ni en la ruta La Guaira-Margarita, estuvieron funcionando muy bien por más de un año. Eso nos da fe de que no son chatarra. Ahora, si a esos barcos no se les hace mantenimiento pues se van a parar en algún momento.  En la adquisición de esos buques no hubo intermediarios”, recalcó García.

Justicia bolivariana

¿Sinceramente, confía en la administración de justicia en Venezuela? No, no y no, menos cuando hay una orden superior. Si realmente se quisiera luchar contra la corrupción hay mucha tela que cortar, pero creo que me quieren como el chino de Recadi en la lucha contra la corrupción.

Apoyo en tiempos difíciles

Sobre su relación con funcionarios de la revolución, Barráez le preguntó ¿Ha recibido solidaridad y apoyo de militares y funcionarios del Gobierno? “sí, claro que sí, porque la gente sabe quién soy yo. La gestión está ahí, se arreglaron los aeropuertos, nos ocupamos de los ferrys, lo que sucede es que se solicitaron unos respuestas por Cencoex, que nunca llegaron, por poco más de 10 millones de dólares, pusimos casi 100% operativo el buque de carga que va de Margarita a Coche. El Presidente siempre reconoció mi gestión y por eso fue que me dio tantos cargos.

Relación presidencial

“No sé qué pasó, no sé si fue que le metieron chismes. Parece que soy la persona más débil para sacrificarme y ser la demostración de la lucha contra la corrupción” fue la afirmación de García Plaza sobre su relación con el Presidente Nicolás Maduro.

Reputación incierta

Sobre todo lo que envuelve su caso, aseguró sentirse mal, “porque un prestigio ganado en 34 años de carrera militar se ve manchado por un hecho donde se trata de resaltar que los barcos dejaron de funcionar, pero qué casualidad que fue cuando yo salí del Ministerio. No es fácil sentirse bien cuando quieren mancharme una hoja de servicio.

El Dakazo

García Plaza fue cuestionado por la opinión pública luego de escenificar intervenciones en empresas privadas, a las que obligaron a bajar los precios de productos y artefactos, consultado sobre el tema afirmó: “El Presidente quería que se tomaran acciones contra Makro, contra la Polar. Hicimos denuncias contra empresas de maletín que recibieron dólares y no traían la mercancía. Empecé a denunciar a las empresas de maletín sobre todo a las que importaban carne. Por lo que a su juicio “hubo varias cosas ahí que al parecer no gustaron mucho, por tocar intereses de algunos personeros del Gobierno”. “De alguna manera él (Maduro) fue tomando desconfianza y se fue maltratando la relación. Yo lo sentí y por eso presenté mi renuncia.

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