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Gonzalo Tirado, la “víctima” del chavismo que guisó con Corpoelec y huyó del país

El Cooperante | 12 diciembre, 2018

Caracas.- A través de un entramado de empresas creadas bajo la firma de Mossack FonsecaGonzalo José Tirado Yépez, quien se identificó en el pasado como una “víctima del chavismo”, logró mantener una multimillonaria fortuna de la que, hasta la fecha, se desconoce su procedencia.

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Al igual de Leopoldo Castillo Bozo y José Zambrano, Tirado Yépez fue uno de los banqueros y dueños de casas de bolsa afectados por la purga en las entidades financieras llevada a cabo por el Gobierno nacional entre 2009 y 2010. UnoValores, Casa de Bolsa; InverUnión Banco Comercial; y Mi Casa Entidad de Ahorro y Préstamo; fueron las tres firmas del banquero, ahora residenciado en Estados Unidos, que el Ejecutivo liquidó en los respectivos años.

Según la Fiscalía General de la República, a través de estas empresas se desviaron 5000 millones de bolívares de ahorristas, pero antes de que fuera exhortado a comparecer, Tirado Yépez, accionista mayoritario de las investigadas, huyó del país y pidió asilo en EE.UU., país que, tras ocho años de iniciado el proceso, aún no otorga el estatus de protegido al empresario venezolano.

Al conocer que Tirado Yépez se fugó del país, el Ministerio Público activó una alerta roja ante la Interpol y solicitó su extradición, sin embargo, a los pocos meses, la orden fue retirada y el caso del banquero, prácticamente, fue engavetado.


Tirado y la estafa de Stanford

No era la primera vez que Tirado Yépez era investigado por la justicia, y es que un año antes de que el Gobierno interviniera sus compañías, había sido enjuiciado por estafar al Stanford Group Venezuela. De acuerdo con Panama Papersel banquero fue despedido en 2006 de Stanford Bank y acusado por el propio dueño de la compañía, Allen Stanford, de haber sustraído USD 180 millones durante tres de los años que trabajó directamente en la entidad financiera.

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Pero el empresario venezolano negó tales acusaciones y, en respuesta, demandó a Stanford Group y exigió 18 millones de bolívares por daños morales. Además, alegó que la empresa lo acosó laboralmente y que fue espiado durante tres años. Por su parte, el banco lo señalaba de fraude tributario por evadir el pago de impuestos ante el Seniat, así como perjuicio a la empresa por este delito.

La disputa entre las partes duró dos años, en los que el Grupo Stanford ganó varias batallas que Tirado  Yépez apeló una y otra vez, hasta que finalmente, en 2009, ambas acordaron un arreglo amistoso para dar por cerrado uno de los casos más polémicos de la primera década de los 2000.

Una reputación cuestionada

Este conflicto legal dañó permanentemente la imagen del empresario venezolano, quien tuvo trabas a la hora de solicitar los servicios del bufete panameño Mossack Fonseca, el cual dudó, en principio, hacerlo su cliente. No obstante, esto no le impidió crear su primera firma, Gonzalo Tirado & Asociados, con la cual, dio inicio a lo que sería un entramado de compañías offshores que se extendieron por Panamá, Islas Vírgenes, Suiza y Dinamarca.

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Según la investigación de Panama Papers, entre 2006 y 2008, años en los que enfrentaba a la justicia venezolana por el caso Stanford, Tirado Yépez se hizo cliente de Mossack Fonseca (bufete), Mosson Trust Corporation (fiduciaria) y Mossfom Asset Management (manejo de activos), a través de los que estableció su primera compañía en Panamá: Panbienes.

Con un capital de USD 1,052,000, la empresa fue creada en 2007 con la asociación de Martin Lustgarten y desde su instalación generó dudas en las autoridades locales, quienes tras varias sanciones cerraron la entidad en 2009 por fraude piramidal. Pero esta no era la única firma que Tirado Yépez había creado bajo Mossack Fonseca hasta la fecha.

En 2007 el empresario venezolano se hizo con Richgrove International Inccreada bajo el único fin de “canalizar una inversión de 2,5 millones de dólares en el banco danés Finansbanken Bank of Copenhagen”, Dinamarca. De acuerdo con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, dicha empresa fue conformada en enero de 2007 y a mediados de ese año cambió su accionista principal a Fundación Caminos del Viento.

Esta también fue creada por Tirado Yépez a través de Mossack Fonseca, bajo el alegato de “proteger su fortuna”, tal como indican los documentos enviados entonces entre las partes. A su vez, el financista presidía Ema Business Inc, conformada por Francisco Acevedo Landaluce, Pedro José Paredes Sierra y Édgar Montserrat, sus infalibles socios en Venezuela en UnoValores, InverUnión y Mi Casa entidad de Ahorro y Préstamo.

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Gotir Holding IncFAL Business Inc, HR Development Inc., GT Business Inc, Greyrose Holdings CorpPerth Consultants S.A., Harley Sound Development LTD, Gainstone Foundation, y Davenhill Assets S.A., fueron algunas de las empresas que salieron a la luz en la filtración de datos de Panama Papers, a través de las que Tirado Yépez, junto a sus compinches venezolanos, movió millonarias sumas de dinero de las que aún se desconoce su procedencia.

Guisos con la Electricidad de Caracas

Entretanto, en Venezuela, Tirado Yépez hacía negociaciones con Gonzalo Tirado & Asociados, a través de la que acrecentó de forma exorbitante su fortuna. Según Cuentas Claras, Carlos Tablante describe en el apartado Codicia sin fronter,as de su libro El gran saqueo, que en 2008 el venezolano compró UnoValores, Casa de Bolsa, en una irregular transacción que levantó sospechas, aún más, cuando transó con la Electricidad de Caracas.

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A pocos día de que el Tirado Yépez adquiriera la firma, esta fue seleccionada para “participar en la operación de venta de bonos de la Electricidad de Caracas (actualmente Corpoelec)”, la cual, estaba bajo la presidencia de Javier Alvarado, un funcionario chavista que también ocupó el Viceministerio de Electricidad y que actualmente enfrenta cargos en España por recibir sobornos durante sus gestiones de la firma Duro Felguera.

“Tirado logra monopolizar los bonos de la EDC, cuya emisión tenía un monto de 650 millones de dólares pagaderos en bolívares. La pequeña casa de bolsa (UnoValores) fue curiosamente la única compradora que luego vende los bonos en Venezuela”, reza parte del escrito en el que Tablante sostiene que el empresario venezolano se quedó con USD 130 millones tras esta transacción, más de las ganancias que obtuvo la estatal.

“La EDC obtiene ganancias por 32,5 millones de dólares, pero el dueño de la casa de bolsa se queda con 130 millones de dólares. Con las ganancias de esta oscura negociación, Tirado compró InverUnión Banco Comercial y Mi Casa Entidad de Ahorro y Préstamo. La adquisición de InverUnión fue objetada por la Sudeban por no poder comprobar el origen de los fondos del comprador”, sin embargo, esto no le impidió a Tirado Yépez hacerse con la firma.

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En la negociación, también participaron Luis Carlos de León Pérez y Antonio Simancas, ambos directivos de la Electricidad de Caracas, quienes seleccionaron directamente a UnoValores, Casa de Bolsa, para la colocación de bonos por los montos de USD 550 millones y USD 950 millones.

“Víctima del chavismo”

En 2010, en medio de una nueva acusación por las autoridades venezolanas por el desvío de 5000 millones de bolívares a través de sus tres firmas financieras, Tirado Yépez se identificó como una “víctima del chavismo”, con el fin de que Mossack Fonseca le permitiera continuar con el entramado empresarial que había creado desde 2007. Sin embargo, en 2011 el bufete cesó las operaciones de las empresas relacionadas con el venezolano.

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En 2013, Mossack Fonseca mantenía a Tirado Yépez en la lista de deudores con la firma. Sumado a esto, las tres compañías que había adquirido en Venezuela, habían sido intervenidas y, posteriormente, liquidadas, lo que generó gran angustia en el banquero, quien envió una serie de correos en los que manifestaba intenciones suicidas.

El 13 de mayo de 2014, la policía de Doral, en Miami, Florida, levantó una alerta de desaparición de Tirado Yépez quien, aunque no tenía enfermedades mentales, dijo en correos enviados a un periodista, a su abogado, a su compadre y a una de sus exesposas, que se quería quitar la vida, por lo que le pidió a esta última que cuidara de sus hijos. Ese mismo día, las autoridades lograron localizarlo con vida en los Cayos de la Florida.

Vida ostentosa en Venezuela

Mientras vivía en Venezuela, era bien conocido por llevar una ostentosa vida, que su salario anual de USD 3 millones le permitía disfrutar, y por ser “agresivo” cuando de negocios se trataba. En menos de dos años, logró que Stanford Bank abriera 12 sucursales, mientras que la sede principal tenía una lujosísima oficina revestida en mármol verde en el Centro Comercial San Ignacio, en Chacao.

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“Era audaz en los negocios, gustaba de cosas finas, de marca”, dijo una fuente allegada a Tirado Yépez a la periodista Ahiana Figueroa, encargada de la investigación del venezolano en los Panama Papers. Vivía en El Hatillo, se casó dos veces y tuvo cuatro hijos. Cuando se estableció en Estados Unidos, se emparejó con la esposa de uno de sus mejores amigos y su compadre, al que en 2014 envió un correo electrónico manifestado sus intenciones suicidas.

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