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Guerra diplomática entre México y Bolivia escala un nuevo nivel

Gianfranco Ruggiero | 28 diciembre, 2019

Caracas/ Foto: Reuters. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, continuó avivando este viernes las tensiones diplomáticas entre México y Bolivia, luego de reiterar que la acciones emprendidas por el Gobierno interino, presidido por Jeanine Añez, en la Embajada ubicada en La Paz, representan un atentado contra la “soberanía del país”, y confirmó que llevarán el caso ante la Corte Penal Internacional.

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“No vamos a engancharnos en dimes y diretes, no está en nuestro nivel. Estamos recurriendo a la legalidad internacional y sobre todo en defensa del derecho al asilo, vamos a hacer honor a lo que ha significado siempre nuestra política exterior, que ha sido un ejemplo mundial. Estamos pendientes. La Secretaría de Relaciones Exteriores está atenta dándole un seguimiento a este asunto. Nosotros vamos a seguir demandando que se respete la soberanía de nuestro país”, comentó el Jefe de Estado mexicano, en declaraciones reproducidas por EFE.





El pasado 23 de diciembre, el Gobierno de México denunció que alrededor de 150 policías y funcionarios de inteligencia de Bolivia, rodearon la embajada del país norteamericano en ese país, para intentar detener e inspeccionar el vehículo de la embajadora María Teresa Mercado. La administración de Obrador, calificó esta acción como “intimidatorias hacia el interior de las instalaciones, así como al personal diplomático mexicano”, alegando que viola el reglamento establecido en la Convención de Viena. Asimismo, remitió la denuncia al Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

“Bolivia no acepta, ni aceptará injerencia alguna en su política interna. Veremos si continuamos en la CELAC… y si México rectifica su conducta de violación a las normas de procedimiento”, aseveró la canciller boliviana, Karen Longaric, en respuesta a los señalamientos. Un día después, en la víspera de navidad, el Gobierno mexicano reconoció que la “vigilancia extrema” a su embajada en Bolivia, disminuyó.

Obrador dijo que tenía noticias de que había aminorado considerablemente la situación de extrema vigilancia en la sede diplomática, no obstante, afirmó en su habitual conferencia matutina, que estaba a la espera de que se aclararan muchas cosas.





En un nuevo episodio de esta tensa situación, también entró España, luego de que este sábado el Gobierno de Bolivia, denunció a los europeos por “abuso y atropello a su soberanía”, luego de que diplomáticos de ese país intentaron ingresar acompañados de sujetos encapuchados, de forma subrepticia y clandestina a la embajada de México.

“El personal diplomático… no tiene autorización de portar armas ni usar atuendos que oculten su identidad. Estos actos contravienen prácticas diplomáticas y atentan a la soberanía y la seguridad. Estamos en proceso de análisis. Pero nos preguntamos, ¿cuál sería el motivo para que la encargada de negocios de España ingrese acompañada de personas con el rostro cubierto y presumiblemente armadas?”, comentó la canciller boliviana Karen Longaric, en una rueda de prensa en la que acotó que la protesta será llevada a la Unión Europea, la ONU y la OEA.

Nueva escalada del conflicto

Luego de un día en el que la situación parecía que se normalizaría parcialmente, hubo rápidamente una nueva escalada en el conflicto, después de que el 26 de diciembre, el Gobierno mexicano dio a conocer que denunciará a Bolivia ante la Corte Penal Internacional, por el “incumplimiento de obligaciones internacionales”.

“La integridad de una representación de México es parte de nuestro territorio”, expresó el canciller mexicano, Marcelo Ebrard. Una vez más, la respuesta de la nación altiplánica, no se hizo esperar. Y ese mismo día, esta vez, por intermedio del ministro de Interior, Arturo Murillo, dejó clara su postura y afrontó las “amenazas” procedente de la nación azteca.

“Hoy nos amenazan con llevarnos a la corte, allá nos veremos con mucho gusto y veremos quiénes han violado el tratado. Los únicos que han permitido que se violen los tratados y convenios ha sido el Gobierno mexicano al acoger a un terrorista confeso como Evo Morales”, enfatizó Murillo.

Adicionalmente, el funcionario aclaró que están “protegiendo la embajada mexicana”, en vez de asediarla, debido a que tenían información de que movimientos sociales quieren “incendiar” la residencia para sacar al exministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana: “Nos cuesta entender por qué se quejan de que cuidemos la residencia”, cuestionó.

Origen de la “guerra diplomática”

El pasado 12 de diciembre, López Obrador, acogió la solicitud de asilo político del expresidente boliviano, Evo Morales, “por razones humanitarias”. La salida del poder de Morales sacudió a una región en estallido permanente en el último año. Las formas, presionado por las protestas populares y tras la presión de policías, militares, y de la OEA, quien emitió un informe que concluyó manifestando que hubo “manipulación y parcialidad” en los comicios del 20 de octubre, que le dieron una “victoria” en primera vuelta al exmandatario, que buscaba una polémica cuarta reelección de su mandato, a pesar de que la constitución solo permitía una.

En ese sentido, el 19 de diciembre, los líderes cívicos, Luis Fernando Camacho, y Marco Pumari, rubricaron una carta al presidente de México, criticando su “actitud cómplice” por las declaraciones de Evo Morales, que incitan la “subversión”. También le pidieron que no promueva el narcotráfico ni “haga daño a los bolivianos”.

“Las muertes de nuestros hermanos bolivianos y las que pudieran generarse, de continuar usted con su política permisiva y de injerencia de nuestra soberanía, son y serán también, su responsabilidad y no del expresidente Morales”, decía una parte de la carta. Los dirigentes políticos consideran que México incumple el tratado de Montevideo, ya que el expresidente boliviano “incitaba a la subversión desde territorio mexicano”, pese a su condición de asilado.

“Presidente, usted con sus acciones está atentando no solo con la democracia del continente, sino promoviendo el narcotráfico que tiene tan lastimado a nuestros pueblos. Deje de hacerle daño a bolivianos y bolivianas. Los tratados de libre comercio de su país con los Estados Unidos de América expresamente establecen la prohibición de asilo o refugio a personas acusadas de violación a los DDHH”, detallaron en el texto.

Debacle de Evo Morales 

Por otra parte, el expresidente Morales, se encuentra intentando reagrupar fuerzas de cara a las elecciones presidenciales que están próximas a convocarse, tras ser elegido como jefe de campaña de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), sin embargo, esto no ha estado exento de dificultades, debido a que la tolda se fraccionó, y algunos ya no lo respaldan. Para este domingo 29 de diciembre tiene previsto realizar una reunión política en Buenos Aires, para la que fueron convocados alrededor de un millar de dirigentes regionales y nacionales.

Uno de los sectores ausentes de la reunión será el “ala renovadora” de su bandada, que sigue controlando el poder legislativo. “Mucho tiempo hemos aguantado una discriminación al interior del partido y es ahora que tenemos que reivindicarnos, y nuestro presidente (Morales) debe reflexionar”, dijo la diputada Concepción Ortiz, en declaraciones reproducidas por AP,

Además, tampoco asistirán al encuentro el sindicato campesino de La Paz, que ya eligió a su propio candidato por el MAS: el excanciller David Choquehuanca, de origen aymara, como el propio Morales. En una declaración ha dicho que no permitirá la “intromisión ni imposición de ninguna rosca ni élite en la designación de candidatos”. Tampoco acudirán organizaciones vecinales afines al MAS de la ciudad de El Alto, uno de los bastiones leales a Morales en esta ciudad.

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