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¿Habrá una nueva contienda presidencial en puertas para reemplazar a Maduro?

Danny Leguízamo | 5 noviembre, 2018

Caracas.- Es un secreto, pero a voces: que la comunidad internacional no quiere guerra ni matanzas. Que el Gobierno de Donald Trump, al parecer, prefiere presionar al régimen de Nicolás Maduro para que la desembocadura del desastre venezolano sea un proceso electoral transparente, anunciado con tiempo de sobra, y con supervisión externa. En Brasil, Jair Bolsonaro ha dicho que descarta apoyar un intervención militar en Venezuela. Y en Colombia, su canciller también negó los rumores de un ejercicio militar con el fin ulterior de “derribar” a Maduro. Y si el camino no es la intervención, entonces “la salida próxima” es un proceso electoral. O al menos eso intentan.

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Y es que la comunidad internacional no resolverá los problemas de los venezolanos. Recientemente, el embajador de Colombia en Estados Unidos, Francisco Santos, señaló en una reunión sostenida con la junta editorial del Miami Herald y el Nuevo Herald, que “la desorganización de la oposición es la peor parte. Ellos están esperando que sean los otros los que les resuelvan los problemas, y eso es un gran error. Nadie lo va a hacer por ellos”, y que “si ellos muestran el camino, eso le va a quitar el costo a muchos de los gobiernos de la región para poder actuar. Y esos gobiernos, simplemente dirán ‘bueno, nosotros vamos a hacer esto con ustedes’”.

En otros términos, la salida de Maduro debe organizarse desde Venezuela. Primero diseñando la hoja de ruta y procurando ponerla en práctica. A posteriori, la comunidad internacional apoyaría esta salida. Al respecto, ha dicho el presidente de Datincorp, Jesús Seguías, que “la comunidad internacional ha dejado firmemente establecido que serán los venezolanos quienes tomen la iniciativa del camino a seguir ¿Quieren expulsar del poder a Maduro por la vía de las armas? Pues que tomen las armas, vayan a la guerra, pongan muchos muertos (tal como ha ocurrido en los Balcanes, Siria, Libia, Nicaragua, El Salvador y otros), y la comunidad internacional irá detrás apoyando. Jamás al revés”.

Descartada entonces la opción de una matanza que nadie está dispuesto a enfrentar, entonces la desembocadura lógica será presionar para que se celebre un proceso electoral limpio y transparente. A ese objetivo apuntan todas las sanciones de Estados Unidos. Presionar hasta las últimas consecuencias.


Ya lo habíamos anticipado en una nota de El Cooperante el 01 de noviembre: que sectores de la oposición en alianza con la comunidad internacional continúan la vía de las negociaciones con un solo objetivo: presionar al régimen de Maduro para que sean celebradas en Venezuela unas elecciones libres y transparentes, supervisadas por organismos exteriores independientes y con todas las garantías posibles para la disidencia. Lo anterior, fue confirmado por fuentes ligadas al entorno de las negociaciones a nuestra sala de redacción.

Lo que ocurra con el madurismo, el chavismo “originario” y la oposición dividida en dos o más toletes, ya es harina de otro costal.

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