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Hasta Bs 400 millones: Apagón dejó grandes pérdidas a comerciantes de la Gran Caracas

El Cooperante | 1 agosto, 2018

Caracas/Foto de portada: Efecto Cocuyo.- El local de Antonio Rignanese trabajó, en total, unas cuatro horas el pasado martes 31 de julio. “Fue un día perdido por completo”, dijo el comerciante. En su arepera, ubicada en Los Palos Grandes, sirve desayunos y almuerzos. Sin embargo, el apagón que paralizó un 80% de la capital no le permitió ni producir ni recibir la mercancía de los proveedores.

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“Casi todo lo que tenemos aquí en el local es eléctrico y no pudimos trabajar. Estuvimos esperando a ver si llegaba la luz, pero después de que se fue por segunda vez, cerramos definitivamente”, explicó Rignanese a Efecto Cocuyo. Las dos mayores preocupaciones del dueño eran perder la mercancía y perder los equipos.





La falla eléctrica no le salió nada “barata” a su negocio. “Perdimos unos 400 millones en ventas porque, justamente, el apagón ocurrió en las horas en las que recibimos más clientes“, estimó.

Alrededor de seis horas estuvieron sin luz distintos sectores de Caracas, Miranda y Vargas este 31 de julio. El ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, atribuyó la falla al “corte de cables de control de los transformadores de tensión” en la subestación Santa Teresa.


Esa misma falla le “aflojó” el día a la peluquería en la que trabaja Virginia Escobar. El salón de belleza, ubicado en Parque Cristal, abre de 6:30 de la mañana a 4:30 de la tarde. Sin embargo, el apagón le complicó las ventas a las peluqueras, quienes tienen la mayoría de sus clientes en las torres de oficina.

“Cerramos a las 12:00 del mediodía, que es una de las horas en las que llegan más clientes. Fue un día perdido porque muchos se fueron a sus casas luego de que se fue la luz”, lamentó Escobar. El local tiene, en total, nueve trabajadores que pueden atender diariamente unas ocho mujeres cada uno. Este martes, Escobar solo pudo atender a dos clientes. “Cuando se fue la luz, había dos muchachas aquí. Una sí pudo terminar de hacerse su trabajo, pero la otra se fue en cero”, relató.

“Nosotros estuvimos trabajando a media máquina“, cuenta Jonathan Guerra, uno un trabajador de una panadería ubicada en Los Palos Grandes. La poca producción que sacaron durante el día se hizo de 6:00 de la mañana a 9:00 de la mañana, cuando todavía había luz en el local.

“Cuando la mañana estaba más movida, ¡pum! se fue la luz. Después de eso no pudimos atender clientes sino hasta las 3:00 de la tarde. Los puntos estaban caídos y no había señal”, agrega.

Más que perder las ventas, a Delmar Conde, dueño de Dulces Daviley, lo que más le preocupa es perder algún equipo por la falla eléctrica. La vez pasada, en el apagón del 5 de marzo, se le dañó una de las neveras de la pastelería.

“Se le dañó un compresor a una de las neveras y repararlo me sale en 300 millones de bolívares. No tenemos para pagar eso. Lo que estamos haciendo es tratar de subsistir”, lamenta Conde. Al menos cuatro horas sin luz pasaron sectores de la Gran Caracas este martes 31 de julio. En algunas urbanizaciones, el servicio tomó más tiempo en ser restablecido.

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