“Índice de la Arepa Hiperinflada”, indicador del incesante aumento del IPC en Venezuela

Christhian Colina

El Cooperante.- Cada mes, cuando viaja a su natal Venezuela, Miguel Octavio visita el mismo restaurante para comer una típica comida nacional, las arepas, las tortas de harina de maíz que tanto disfrutaba de niño. El precio, sin embargo, nunca es el mismo. A lo largo de nueve meses, este analista financiero y bloguero radicado en Miami ha registrado un aumento de cuatro veces de lo que denomina “Índice de la Arepa Hiperinflada”, un indicador que él mismo creó para rastrear el incesante aumento de los precios al consumidor en esta maltrecha economía.

El Gobierno del presidente Nicolás Maduro dejó de publicar los datos mensuales del índice de Precios al Consumidor en diciembre, cuando acumuló un aumento de 68% anual, la inflación más alta del mundo. En momentos en que la economía se deteriora y de cara a unas elecciones legislativas, en diciembre, que se vislumbran complicadas para el partido de Gobierno, el Banco Central de Venezuela no ha publicado información sobre la inflación, la balanza de pagos o el Producto Interno Bruto en lo que va del año.

Esto ha llevado a economistas y analistas como Octavio a recopilar sus propios indicadores. Sus cálculos emplean todo tipo de variables, desde evidencia anecdótica hasta la recaudación tributaria del Gobierno y los préstamos del sector bancario. “Es una manera de llenar la brecha (informativa)”, dijo Octavio. “Y, por supuesto, me consume la vida, porque tengo que actualizar el blog todo el tiempo para mantener el ritmo (…) Ha habido una falta de respeto y comprensión de las implicaciones de la impresión de efectivo y la creación excesiva de dinero en la economía”, dijo Loser, que creció en Argentina.

Sin duda, ninguno de esos países está cerca de los episodios de inflación extrema que asolaron a América del Sur en el pasado, como el 20.000% que sacudió a Bolivia en 1985. Sin embargo, la falta de transparencia de los datos oficiales de Argentina y Venezuela “es el recurso de última instancia para tratar de construir una realidad alternativa”, dijo Loser. En 12 meses, el bolívar ha perdido 90% de su valor en el mercado negro, donde un dólar se vende por 100 veces más bolívares que los que recibiría a la tasa oficial de 6,3 por dólar. A la tasa no oficial, el salario mínimo es de unos US$10 al mes.

“En mi casa ya no comemos caraota (frijoles)”, dijo Jesenia Zambrano, que atiende un quiosco en el centro de la ciudad, y que cada semana debe subir los precios para estar al día con los aumentos de los proveedores. Con o sin datos, la vendedora ambulante Liana Cabrera tiene en claro hacia dónde van los precios. Vendiendo hace poco chocolate en el metro de Caracas, le dijo a los pasajeros que compraran rápido, porque los precios subirían 30% la semana siguiente. “Recuerden, damas y caballeros, aquí en Venezuela nada baja. Todo sube”.

Con información del diario The Wall Street Journal

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