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La historia de Cala, la perra que era amarrada con una cadena tan corta que no podía ni respirar

El Cooperante | 20 enero, 2019

Caracas.- Muchas personas cuidan a sus perros como un integrante más de la familia, pero hay otros que los someten a condiciones extremadamente inhumanas. Así fue el caso de Cala, una perra que pertenecía a un mecánico que la maltrataba constantemente hasta que los vecinos pudieron rescatarla.

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El animal vivía atado con una cadena tan corta que nunca podía descansar su cabeza y su cuerpo desnutrido cada vez tenía menos fuerzas para sostenerla. Cala literalmente colgaba, respirando con dificultad y sólo le daban de comer y tomar agua esporádicamente. Cuando se enfermaba, el hombre no la llevaba al veterinario y rara vez se acercaba a verla.

Así pasaron los años, en los que el sufrimiento se volvió una agonía. Pero su destino cambió cuando un grupo de vecinos, junto a un refugio de animales llamado Territorio de Zaguates, denunciaron al dueño en la policía local y lograron rescatarla.


Tardaron semanas en curarle las heridas y que alcance su peso ideal. “La imagen que vi por primera vez de ella mostraba a una criatura lamentable despojada de su dignidad y lista para rendirse. Un perro cuyo espíritu había sido destruido y estaba esperando el final, mientras vivía una pesadilla”, contó Lya Battle, fundadora de Territorio de Zaguates, a Dodo.

describió el proceso de curación como “lento”. Cada vez que se acercaban a curarle las heridas sentía mucho dolor, especialmente un corte en el cuello causado por años de ahorcamiento de la cadena de metal.

Pese a las intenciones de los rescatistas en cambiarle la vida, Cala volvió a sentir la tortura una vez más desde que fue rescatada. En junio de 2018, un grupo de personas entró al refugio y envenenó a varios perros, la mayoría de raza salchicha, y uno de ellos fue Cala. Sin embargo, la cachorra le ganó a la muerte.

Su suerte cambió: fue adoptada por una familia y aprendió a llevarse bien con otros perros. “Después de años de negligencia, tortura y encarcelamiento, parece estar sacando todo el mal comportamiento fuera de su sistema. Ella es feliz, fuerte, voluntaria y mimada por su familia“, explicó Battle.

Pero la batalla para ayudarla aún no termina. Si bien físicamente ya se encuentra estable, los rescatistas quieren que su anterior dueño sea condenado por maltrato animal. Por ello, esperan que la justicia actúe rápido antes de que el sujeto vuelva a tener otra mascota y le aplique el mismo sometimiento.

Información publicada por Clarín.

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