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La justicia que oprime a Afiuni beneficia al ex juez Alí Paredes

Christhian Colina

Christhian Colina.- Los juicios que se le siguen a María Lourdes Afiuni y Ali José Fabricio Paredes parecen estar basados en dos justicias diferentes, en el caso de Afiuni tuvo que esperar 1.260 días para ser juzgada en libertad, mientras que Paredes, luego de permanecer detenido durante 111 días fue beneficiado con una medida cautelar que le permite estar libre y tener que presentarse ante el tribunal de la causa mensualmente.

“El ahora ex juez Alí Paredes fue el verdugo de Afiuni”, recuerda el abogado defensor de la jueza, José Amalio Graterol. “Se negó a que recibiera asistencia médica y la luz del sol en la cárcel de mujeres de Los Teques, donde fue sometida a todo tipo de torturas hasta el extremo de la violación sexual. Fue Paredes el que hizo caso omiso de las solicitudes de liberación que formularon tres instancias de la ONU”, señaló Graterol.

Ante las medidas cautelares otorgadas por la juez Solchy Delgado, el Ministerio Público interpuso un “amparo por violación del debido proceso” por considerar que lesiona derechos constitucionales.

Ambos representantes de la justicia son juzgados por el presunto favorecimiento de procesados en las causas del narcotraficante Walid Makled y del ex banquero Eligio Cedeño. Mientras que Afiuni tuvo que permanecer 1.260 días privada de libertad en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF) y en su casa por motivos de salud, Paredes solo debió esperar 111 días en los calabozos del Sebin en El Helicoide para poder salir nuevamente a las calles.

En el caso de Alí Paredes la destitución fue aprobada por la Comisión Judicial del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) el 7 de abril, mientras que en el caso de María Lourdes Afiuni la destitución no ha procedido “al no haber indicios suficientes”, por lo que solo permanece suspendida del cargo.

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