article-thumb
   

La peor crisis: Economía venezolana ha caído más de 31% con Nicolás Maduro en el poder

El Cooperante | 15 mayo, 2018

Caracas, 15 de marzo.- El 9 de diciembre de 2012 el entonces presidente Hugo Chávez nombró a Nicolás Maduro como su sucesor, mientras se recuperaba del cáncer que tres meses después acabaría con su vida. Tras su muerte, Maduro recogió las banderas del socialismo que implementó el líder venezolano pero, cinco años después, la economía del se encuentra en la peor crisis de su historia.

Lea también: Odebrecht solo culminó nueve de las 33 obras por las que Venezuela pagó USD 30 mil millones

Desde que el que también fuera canciller de Venezuela llegó al Palacio de Miraflores, el PIB se ha contraído 31,9% según las estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Pese a esto, y en medio de una campaña electoral desigual en donde los principales partidos de oposición se negaron a participar, Maduro se encamina a iniciar otro periodo presidencial tras las elecciones del domingo.

La inflación es uno de los ejemplos del fracaso del modelo económico venezolano. Según el Fondo Monetario Internacional, la variación de precios llegará a 12.870% este año, la más alta del mundo. El tipo de cambio oficial también ha impactado el día a día de los venezolanos y la Cepal reportó que el bolívar respecto al dólar se depreció por cuarto año consecutivo a tasas de más de dos dígitos en 2017.

Pese a que la economía tuvo un respiro el año pasado cuando las exportaciones crecieron 9% y las importaciones disminuyeron 26%, gracias a la subida de los precios internacionales del petróleo, los pagos de deuda externa tienen en default a al menos 18 de los 24 bonos que ha emitido Venezuela, publicó el medio Vanguardia.


Las sanciones que ha impuesto el gobierno de Donald Trump, y que ha prohibido a cualquier empresa o persona estadounidense transar con los bonos, han agotado el bolsillo del Gobierno.

La Cepal calculó que el año pasado los pagos de deuda externa superaron los USD 2.500 millones y se espera que, en 2018, 2019 y 2020 sobrepasen los USD 5.000 millones. A esta coyuntura se suma el estado en el que se encuentra la petrolera estatal Pdvsa, la fuente de más de 90% de los ingresos del país según Reuters.

Entre 2014 y 2016, los ingresos de la compañía cayeron 60,6%, mientras que el año pasado tuvo una caída de 33% en el bombeo de crudo que, según estimaciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep), alcanzó 1,51 millones de barriles por día (bpd). El promedio de 2018 es el más bajo de los últimos 33 años.

La empresa también ha enfrentado pagos que, entre capital e intereses, superaron los USD 6.000 millones en 2017 y que se situarían entre USD 3.000 y USD 5.500 millones anuales durante los próximos tres años.

Otro factor que representó disminuciones significativas fueron las reservas internacionales, que sufrieron una reducción de 32,8% en 2016, tras una caída de 25,9% en 2015, además de que registraron el valor más bajo en los últimos 21 años en octubre de 2017 con USD 9.767 millones, lo que supone una rebaja de 11,1% respecto del valor al cierre de 2016.

Esta dinámica de las reservas internacionales ha reflejado que los flujos de entrada vinculados al comercio internacional, la inversión extranjera y el endeudamiento externo han sido insuficientes para cubrir las obligaciones de deuda y las importaciones.

El analista internacional de la Universidad del Rosario, Mauricio Jaramillo, aseguró que estas elecciones son intrascendentes, en primer lugar porque no es un proceso en el que se tenga confianza, y en segundo lugar porque la situación económica se desligó de la política “hace rato”.

“Si existiera una relación entre la situación económica y la situación política, muy probablemente la gente ya hubiera castigado a Maduro con un referendo revocatorio. Por eso no tiene trascendencia desde ningún lado”, aseguró.

Por su parte, la expresidenta de Consecomercio, Cipriana Ramos, mencionó que en Venezuela no hay ambiente electoral por ningún bando, por lo que las elecciones no están influyendo en los precios de la economía y no está generando expectativas de cambio como en el pasado.

“En este momento la gente está convencida de que es más de lo mismo, entonces no hay esperanzas de que vaya a haber cambios para mejorar, sino que se espera que la inflación siga subiendo, pues lo que ha hecho el régimen para cambiar no ha sido suficiente”.

El docente de Comunicación Política de la Universidad Externado de Colombia, Carlos Arias, agregó que a pesar de que una de las variables que inciden en el proceso electoral venezolano es el tema económico, “es tal el régimen de Maduro que seguramente no afectará en las elecciones y en el resultado final de las votaciones, aunque será uno de los determinantes para que el voto de oposición se sienta aún más”.

Comentarios

comentarios