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La supervivencia de las familias pescadoras, ante incesante contaminación del Lago de Maracaibo

El Cooperante | 11 octubre, 2019

Caracas.- El colapso de la industria petrolera de Venezuela, ha dejado una impactamnte y desgarradora muestra de supervivencia de familias zulianas que sobreviven de lo poco que ha dejado la contaminación del Lago de Maracaibo, producto del derrame de petróleo que desde hace meses ha sido denunciado, pero no escuchado.

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“Una existencia en las costas ennegrecidas y pegajosas del lago de Maracaibo, en una fuente de gran riqueza que se ha convertido en un páramo contaminado”, así lo describe la agencia AP, en un reportaje que describe esta realidad, increíble y desgarradora.





La captura diaria de los pescadores de cangrejo azul debe limpiarse antes de enviarlo al mercado en los Estados Unidos y otros lugares.

El lodo mancha los barcos de pesca, obstruye los motores fuera de borda y mancha las redes. Al final de cada día de trabajo al sol, los pescadores se lavan el petróleo con las manos y los pies con gasolina cruda. Dicen que la erupción espinosa en su piel es el precio de la supervivencia, reseña el reportaje.

Un hombre señala un bote de pescadores que trabajan en la costa cerca de la terminal de envío de crudo La Salina. (Foto AP / Rodrigo Abd)

Lenin Viera, de 28 años, reconoce la dura realidad que enfrentan cientos de pescadores como él cerca de la ciudad de Cabimas: si no trabajan, sus familias no comen. “Esto parece ser el fin del mundo”, dijo





La basura empapada de petróleo, el olor a petróleo  y el constante derrame exponen diariamente a las familias que residen en los alrededores, grupos de niños y mujeres que dependen de la pesca para obtener alimentos. La pesca se recoje con cubierta del aceite negro, y así, las mujeres, esposas de los pecasdores, los “limpian” con un cepillo de dientes y demás recursos que tengan a su alcance para enviarlos a la venta.

Una red ennegrecida por el petróleo, cargada con la captura blanca contrastante de los pescadores, pesa sobre el bote. (Foto AP / Rodrigo Abd)

Luego de esta travesía,  los cangrejos son pesados ​​y transportados en camiones a las plantas de procesamiento para su eventual envío a los consumidores en los Estados Unidos, Colombia y localmente en Venezuela. Los consumidores no tendrán idea de  que  el cangrejo que tendrán en sus platos fue atrapado de petróleo.

Cornelis Elferink, profesor de farmacología y toxicología en la Rama Médica de la Universidad de Texas en Galveston, dijo que los consumidores expuestos ocasionalmente al cangrejo empapado en aceite probablemente no enfrentan un riesgo para la salud. El espacialista no ha inspeccionado la industria pesquera de Maracaibo, pero dirigió un estudio de cinco años sobre la contaminación de los mariscos después del desastre de Deepwater Horizon 2010 en el Golfo de México.

Ahora bien, quienes sí sufrirían efectos graves a la salud, serían los pescadores, quienes corren el riesgo de una exposición persistente a largo plazo. “El agua aceitosa, los vapores de petróleo y la dieta diaria de los mariscos contaminados exponen a las aldeas locales a una serie de posibles problemas de salud, como enfermedades respiratorias, lesiones cutáneas e incluso cáncer”, dijo.

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