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Larga y aburrida: Así va la lista de arrepentimientos de Nicolás Maduro

Elizabeth Fuentes | 27 abril, 2018

Caracas,27 de abril.– No sería esta la primera vez en que el Presidente Nicolás Maduro lanza una amenaza, un insulto o toma una decisión con el hígado, para luego salir a pedir perdón, disculpas o a retractarse sin vergüenza alguna ante su presunto adversario, tal como acaba de ocurrir con los gobierno de España y Panamá.

Ya el año 2012, durante su paso por la Cancillería, se vio en la necesidad de pedir perdón públicamente por haber llamado “mariconzones” a algunos líderes de la oposición, expresión que fue considerada homofóbica por el colectivo venezolano LGBTI quienes la consideraron inaceptable.





“Yo le pido disculpas, le pido perdón, si cabe la expresión, de que alguien se haya sentido digamos de alguna manera agredido por una expresión que tenía otra connotación” (SIC), declaró entonces.

Ya como Presidente, Nicolás Maduro le pidió disculpas al pueblo de Paraguay por haber interferido en la decisión de suspender a ese país del Mercosur luego de la salida del poder de unos de los aliados del chavismo, el presidente Fernando Lugo, depuesto por el parlamento de su país. Y al año siguiente de su triunfo, anunciaba el cierre indefinido de la frontera con Colombia debido a un ataque militar, lo cual generó una crítica situación entre ambos gobiernos: “Santos, yo lo respeto a usted pero lo tienen engañado (…) creo que lo peor de todo es que a usted como que le gustan que lo engañen”, dijo Maduro en torno a los supuestos maltratos de parte de autoridades venezolanas a los colombianos. Luego volvió a cerrar la frontera por la escasez de efectivo que, según el presidente venezolano, se debía a que las mafias estaban contrabandeando los billetes venezolanos hacia Colombia, asunto que culminó en un encuentro entre ambos presidentes y la frontera volvió a la normalidad.

Casi con esa misma excusa mandó a cerrar a principios de este año los vuelos hacia las islas Aruba, Bonaire y Curazao, “lo he pensado seriamente por las mafias que se llevan todo” alertó. Pero ya en abril la medida estaba cancelada, según anunció el Ministro de Transporte Carlos Osorio “por órdenes del Comandante en Jefe”.


La lista de sus arrepentimientos es larga y aburrida. Luego de que dijo “si Venezuela fuera sumida en el caos y en la violencia y fuera destruida la revolución bolivariana, nosotros iríamos al combate, nosotros jamás nos rendiríamos y lo que no se pudo con los votos, lo haríamos con las armas, liberaríamos nuestra patria con las armas”, al poco tiempo se retractó señalando que “no se pueden dirimir las diferencias con balas sino con la palabra y paz…”

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Igualmente se retractó cuando aseguró que la idea del Petro era una invención suya, para luego desmentirse a si mismo: fue una idea concebida por Chávez, aseguró. De la misma manera como voceros de su gobierno aseguraron que la producción petrolera de Pdvsa había experimentado un aumento de 148.300 barriles diarios durante el primer mes del año, cifra que fue desmentida por la OPEP y ante lo cual el Gobierno venezolano optó por retractarse y reconocer que no se ha logrado revertir la caída de 183.000 barriles por día.

¿Me tienen miedo? ¿No me quieren ver en Lima? Me van a ver, porque llueve, truene o relampaguee, por aire, tierra o mar, llegaré a la Cumbre de las Américas con la verdad (…) de Venezuela”, manifestó Maduro en conferencia de prensa, para luego afirmar con la misma contundencia que “La verdad es que la Cumbre no está entre las prioridades, ahí no hay nada que se vaya a decidir, es una pérdida de tiempo. Además, el gobierno de Perú retiró la seguridad mínima que necesita un presidente para ir. Por eso decidí que no voy a ir a la Cumbre en Lima”, señaló.

Y como cometer errores y pretender enmendarlos está en sus genes, el presidente se burló públicamente de los venezolanos que emigraba del país afirmando que “no saben cuánta gente están lavando pocetas en Miami”. Barbaridad que lo llevó a pedir perdón días después, en plena campaña electoral, y lo llevó a anunciar un plan especial, Vuelta a la Patria, para apoyar a los venezolanos que se hayan ido al exterior, lo hayan perdido todo y quieran volver a trabajar y tener un negocito”.

Ya ha insultado a la jerarquía de la Iglesia Católica llamándolos “diablos con sotana” y acusándolos por “su maldad, su veneno, su odio y su perversidad”, en contra de su Gobierno, para luego pedirle al Papa Francisco que lo ayude a impedir que Donal Trump invada Venezuela.

Y en su recule constante, insulta a Donald Trump y luego pide una cita con Donald Trump, asunto que el presidente de Estados Unidos ha ignorado olímpicamente,de la misma manera como Maduro parece ignorar olímpicamente qué lado de su cerebro le obliga a funcionar así.

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