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Las criptas desahuciadas y decadentes de los angelitos del Cementerio del Sur

Lysaura Fuentes | 19 julio, 2019

Caracas.-Algunas tumbas son visitadas, otras quedaron en el olvido, arropadas por la maleza tras años de abandono y rosas marchitadas de aquella vez que fueron recordadas. En aquel terreno kilométrico de descanso eterno se esconden un sinfín de historias, sucesos y decadencia.

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Entre sus largos parajes, interminables sepulcros, espacios desolados, huesos humanos, algunos profanados, se vislumbran dos criptas, espacios subterráneos de los angelitos en el Cementerio del Sur, en Caracas.





Cada cuidador del cementerio sabe quiénes son los angelitos, día a día, noche tras noche, observan aquellas pequeñas tumbas de niños que fallecieron por diversas causas.

A pocos metros de la entrada principal del camposanto una estructura resalta de las demás, que tiene a su lado. En esa cripta con loza negra y puerta enrejada, oxidada por los años, reposan los restos de nueve angelitos.

Cripta de angelitos (Foto: Lysaura Fuentes)

El ingreso a este espacio mortuorio es por medio de unas escaleras de mármol y durante el recorrido se pueden apreciar los rasgos de una bóveda de angelitos. Un pequeño carrito de juguete cubierto por telarañas, una figura infantil de foami, rosas marchitadas y frases como: “te llevaré por siempre en mi corazón. Dios te bendiga hijo” son algunos de los vestigios de ese lugar fúnebre.





Decadencia

La decadencia que se refleja en cada rincón del Cementerio del Sur, también se manifiesta en esta cripta de angelitos. Techos y paredes enfundadas con telarañas y roña, pisos con tierra mojada y desperdicios por doquier, de lo que una vez fue una maceta, envases de plástico, y pedazos de cemento.

Cripta de angelitos (Foto: Lysaura Fuentes)

Una pequeña urna llama la atención en aquella cripta, no está en su sepulcro, se mantiene en la intemperie, corroída, oxidada y rodeada de desperdicios. Aquel ataúd estaba acoplado a la tumba de una mujer.

Cerca de la urna se encontraba un barril de aluminio, que también estaba desgastado por los años y carcomido.

Cripta de angelitos (Foto: Lysaura Fuentes)

La enorme cruz con Jesucristo crucificado en una de las paredes de la cripta también muestra las marcas de la decadencia.

Desahuciada

A pocos metros de la iglesia del cementerio se halla otra cripta, donde yacen 14 tumbas de angelitos, nueve de ellas del año 2018.

Su entrada refleja el menoscabo y las deplorables condiciones en las que se encuentra este lugar de descanso eterno. Su puerta, de tonos pálidos, desnivelada y con una piedra que la mantiene cerrada, muestra rasgos de desgaste y descuido.

Una escalera oxidada, a punto de caerse, colmada con telarañas y desperdicios conecta con la bóveda, en la que se encuentran las tumbas de los angelitos.

Foto: Lysaura Fuentes

A plena vista el escenario de aquella cripta es como estar reviviendo una de las novelas de terror de Edgar Allan Poe. El techo oblicuo se perfilaba enmarañado con hileras de arañas. Sus paredes se entreveían colmadas de zancudos transmisores de enfermedades, por lo que se manifestaba como un espacio insalubre.

Discos, piezas de un estetoscopio, un billete de dos bolívares, unas medias sucias, zapatos y ropa desgastada, como si fuera un lugar de indigencia, envases plásticos corroídos, rodean las tumbas de los angelitos.

(Desperdicios en la cripta) Foto: Lysaura Fuentes

Algunos de los pequeños sepulcros parecen que fueron olvidados, otros aún se mantienen en la memoria de sus seres queridos, quienes en medio del menoscabo y la insalubridad de la cripta llevan a estas tumbas figuras de porcelana de angelitos, juguetes y colocan mensajes como “te amamos, tu familia”.

Los profanadores

En el Cementerio del Sur no se maneja actualmente un número exacto de cuántas tumbas de angelitos se encuentran a lo largo y ancho de este camposanto.

(Desperdicios en la cripta) Foto: Lysaura Fuentes

Un exempleado de este cementerio, quien prefirió no identificarse, contó a El Cooperante que hace dos años la directiva del lugar pensaba llevar a cabo un proyecto en el que se construirían 500 tumbas para los angelitos. “Hace dos años los entierros de niños aumentaron, había muchísimos casos, recuerdo que enterrábamos a unos 100 niños mensuales, por desnutrición, por enfermedades varias y pocos por violencia”, contó.

En otro aspecto, la mayoría de las tumbas del Cementerio del Sur han sido profanadas para usar las osamentas en rituales de brujería, sin embargo, los sepulcros de los angelitos no han sido objetos para estos hechos. “Los huesos de los angelitos no son utilizados por los profanadores, porque son angelitos, ellos necesitan es de gente adulta, para la brujería los niños no les sirven porque son santicos, angelitos”, relató el exempleado de este cementerio.

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