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Lo de China con Maduro no es financiamiento: Se están llevando lo que queda de Pdvsa

Danny Leguízamo | 16 septiembre, 2018

Caracas.- No hay más dinero fresco.  O al menos ninguna fuente oficial lo ha dicho. China es el principal acreedor de Venezuela. Su Gobierno ha financiado al chavismo con al menos 50 mil millones de dólares en los últimos años. Y esa deuda se paga con barriles de petróleo. De allí que a la producción de Pdvsa, obligatoriamente, haya que deducirle entre 500 mil y 600 mil barriles por día, que se desvían a China para el servicio de la deuda.

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Lo anterior, sin contar el consumo interno y los envíos a Cuba, por lo que en la práctica, el flujo de caja es por la venta de apenas unos 400 mil barriles de petróleo al día. La producción global es de 1,45 millones de barriles diarios, según estimación de firmas independientes, la cifra más baja en 50 años y en consecuencia, dijo Perogrullo, la situación de Maduro es comprometida por cuanto no tiene flujo de caja, y tampoco tiene capacidad para pedir más préstamos. La gallina de los huevos de oro, Pdvsa, está a punto de entrar en margen de pérdidas en operaciones. 

Esto lo saben en China. Y por eso sus autoridades se apresuran en recordar a Maduro -dentro del marco del encuentro bilateral en Pekín- que debe existir más “respaldo político y garantías legales”. Esta corta frase, según el Financial Times, pertenece nada menos que a el primer ministro Li Keqiang, en un análisis en el que concluyen que, por ahora, no hay confirmación de más préstamos para Maduro.

Lo que sí hay es más poder para China en la menguada Pdvsa, pues como resultado de los recientes acuerdos con ese país, Pdvsa tuvo que vender el 9,9% de sus acciones en la empresa mixta Petrosinovensa. Este detalle no se le pasa por alto a Rafael Ramírez Carreño, quien en su nota de este domingo publicada en Aporrea, apunta:


Maduro va a China, de manera apresurada, a firmar nuevos compromisos en el sector petrolero, que no se atreven a revelar, porque sigue la privatización de PDVSA, el remate de los activos de todos los venezolanos. Es como la entrega de los campos petroleros a las empresas privadas o la entrega del gas de la Patria a las trasnacionales que operan en Trinidad y Tobago: todo se hace de espaldas al país, sin dar razones ni explicarle a nadie.

Entre los anuncios que hace el gobierno desde China (algo tiene que decir) se menciona que se recibieron una cantidad indeterminada de millones de dólares y se “firmó” la venta de más del 9,9% de participación de PDVSA en la empresa mixta PetroSinovensa. Es decir, no es que China nos está dando una línea de crédito o un préstamo, no, lo que está sucediendo es que Maduro sigue privatizando PDVSA. Desprenderse de participación accionaria en PetroSinovensa no es más que una venta de PDVSA a la CNPC de China. ¡Es su privatización!, por eso los chinos dan recursos, porque pagaron por la compra de su pedazo de PDVSA.

Lo que Ramírez no dice, es que durante su gestión al frente de Pdvsa también se comprometió la producción con el tristemente célebre Fondo Chino. Y que también ocurrieron los escándalos de los seguros, reaseguros y Andorra, entre otras menudencias.

Pero, lo que sí queda más que claro, es que el país ya pasó a ser en la práctica propiedad de China y su Gobierno, algo que sin dudas, solamente es posible en eso que llaman revolución. 

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