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Los detalles del triple asesinato por el que detuvieron a un exmilitar de EEUU en Ciudad Guayana

El Cooperante | 22 octubre, 2018

Caracas.- Dahud Hanid-Ortiz, un exmilitar estadounidense de origen venezolano, de 45 años, decidió vengarse cuando se enteró de que su mujer lo estaba engañando con otro hombre. Vivía en Alemania y se presentó en la ciudad española de Madrid, en el despacho del abogado peruano, Víctor Joel Salas, que se acostaba con su esposa.

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Hanid-Ortiz no lo encontró, pero desquitó su rabia con dos de las empleadas cubanas del abogado y un cliente ecuatoriano. A los tres los mató con una pata de cabra y un puñal, reseñó El País. Desde ese momento, el autor del triple crimen de la calle Marcelo Usera se encontraba en un paradero desconocido.

El hecho ocurrió el 22 de junio de 2016. La víctimas respondían a los nombres de Elisa Consuegra Gálvez, de 31 años; Maritza Osorio Riverón, de 46; y de John Pepe Castillo Vega, de 43. El juzgado de instrucción número 41 de Madrid ordenó mediante un oficio a la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) la búsqueda y captura del señalado.

El militar venezolano estaba vinculado sentimentalmente a la médico alemana Irina Trippel, quien había viajado a España para hacer unos cursos de aprendizaje de medicina. En ese tiempo, la mujer habría mantenido una relación sentimental y sexual con el abogado peruano.


Este detalle fue determinante para que los investigadores dieran con la pista del exprimer teniente. Según detalló El Español, Hanid-Ortiz llegó a España en un carro Volkswagen Polo, pero la Policía no descartó que antes de llegar a la frontera francesa lo cambiara por otro alquilado. Lo primero que hizo el exmilitar al llegar al despacho, fue preguntar por Salas a las dos mujeres que se encontraban allí: su secretaria y una abogada. Osorio Riverón inmediatamente llamó al abogado para contarle que una persona muy nerviosa lo estaba buscando en su lugar de trabajo.

La investigación policial indicó que el Salas, al intuir la gravedad de la situación, no apareció en su despacho. De acuerdo con las fuentes judiciales, el militar entró al baño de la oficina y sacó el puñal que llevaba con él. Al salir se dirigió rápidamente a degollar a Consuegra Gálvez. Osorio Riverón, al ver el asesinato de su compañera, agarró la pata de cabra que había en el despacho para defenderse, pero la fuerza de Hanid-Ortiz jugó en su contra. El exmilitar le quitó el objeto y le destrozó la cabeza. 

Con los dos cadáveres en el suelo y luego de varias horas, el asesino esperó pacientemente la llegada del abogado, pero nunca llegó. Al rededor de las 5:00 de la tarde, llegó al despacho un cliente, Castillo Vega, que iba a buscar unos papeles de su hijo. Al encontrarse con la puerta entreabierta entró al lugar y el exmilitar, creyendo que se trataba de su objetivo, lo golpeo varias veces en la cabeza con la herramienta. Le destrozó el cráneo y le provocó la muerte inmediata, reseñó El Español.

Indicó el medio que una vez asesinadas las tres personas, el sujeto intentó quemas a los cadáveres. Para ello, prendió varias hojas de los expedientes que tenía el abogado, lo que ocasionó que los cuerpos de las mujeres se quemaran parcialmente. El asesino dejó el lugar y fueron otros clientes, quienes llegaron después, los que avisaron a los bomberos sobre las llamas que había en la oficina.

La acción de los bomberos borró todas las huellas habidas y la posibilidad de encontrar algún rastro de ADN. Una de las pocas pruebas que pudieron recabar las autoridades, fue la tapa de una botella de agua que solo venden en Alemania, y lo que supuso un indicio. Los investigadores interrogaron por horas a Salas, quien llegó cuatro horas después a su lugar de trabajo.

Así, tras el interrogatorio, se dieron cuenta de que el abogado mantenía una relación extramatrimonial con la médico alemana, esposa de Hanid-Ortiz. La noche posterior al crimen el exmilitar huía de nuevo en su vehículo hacia Alemania, durmiendo tan solo 15 minutos.

Los investigadores lo ubicaron al día siguiente en la localidad de Wüzburg, donde residía junto a su familia. Allí se refugió durante varios días hasta que las primeras pesquisas policiales lo empezaron a señalar. Ello provocó que huyese a Estados Unidos, para así cobrar su pensión del Ejército norteamericano.

Señaló El Español que Hanid-Ortiz pasó 19 años de su vida en el Ejército de los Estados Unidos y durante su carrera militar recibió una distinción corazón púrpura por heridas en Irak. De hecho, durante su servicio en el Ejército sufrió diferentes lesiones físicas y mentales.

La detención

Seis funcionarios del Comando Nacional Antiextorsión y Secuestro en Ciudad Guayana, detuvieron el pasado el 3 de octubre al exoficial de la marina del ejército norteamericano. Según reseñó El Nacional, el aprehendido estaba en un apartamento ubicado en Residencias el Yagual, en la avenida Paseo Caroní, en Alta Vista, presuntamente visitando a su familia, cuando los funcionarios ejecutaron el procedimiento.

El abogado

El medio español refirió que Víctor Joel Salas se vio en su día involucrado en la lucha contra el narcotráfico cuando trabajaba, según se dijo, como administrativo en la Fiscalía de Venezuela. Nada de ello tiene que ver con lo que pasó la tarde del 22 de junio de 2016. Sin embargo, también algunas sombras se extienden sobre él, ya que el peruano nunca ejerció de fiscal en su país como se dijo.

Era funcionario administrativo. Se publicó que, en 2006, una jueza peruana le pidió al abogado que manipulara un proceso judicial contra un narcotraficante de origen israelí. Sus problemas en Perú le llevaron en el año 2008 a emigrar a España y a ejercer aquí primero como abogado en extranjería, para posteriormente pasar a ser confidente de la policía.

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