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La Lupa

Los dos ganadores portugueses

Portugal ha logrado que la comunidad internacional se quite el sombrero al poder demostrar que dispone de una clase política de altura y entendimiento, en la que los sacrificios por el país lo valen todo. ¡Sana envidia!

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Caracas/Foto portada: EFE-Carlos Castro.- Aunque pudiese sonar extraño, las pasadas elecciones legislativas de Portugal dejaron dos claros ganadores y al país como un absoluto triunfador, pues la República evidenció poder preciarse de poseer un reputado nivel político que sin lugar a dudas podría generar la envidia de otros países y sistemas. Lo que simplemente era la elección de un nuevo parlamento para de allí seleccionar a la nueva jefatura del gobierno, se erigió como una gallarda manifestación de respeto y de primacía del país sobre otros aspectos.


El escrutinio dejó un resultado muy estrecho en el que la Alianza Democrática –coalición que llevaba al Partido Social Demócrata (organización que pese al nombre es de tendencia conservadora)- pudo imponerse sobre el gubernamental Partido Socialista, factor que le permitiría a los vencedores tener la primera opción al momento de formar gobierno. En el tercer lugar se ubicó, con una votación considerable, el partido Chega o ¡basta! Que esgrime posturas contrarias a la tradición y que presenta un peligroso discurso de oposición a los migrantes y al enfoque tradicional de formular la política.


En un debate previo a los comicios había surgido el escenario de que los antisistema obtuviesen una cantidad de sufragios –y por ende escaños- considerable, por lo que el líder del Partido Socialista, Pedro Nuno Santos, se comprometió a permitir el gobierno de la Alianza Democrática –si este sector ganaba- con tal de impedir un acuerdo entre ese grupo y Chega.


Una vez concretado el resultado y observando que su tolda había sido derrotada, Pedro Nuno Santos señaló que su oferta seguía vigente y ratificó su compromiso, anunciando que no impediría un gobierno de Luis Montenegro, obviándole a este grupo la necesidad de acordar un acercamiento con el extremismo.


Ante ciertas voces socialistas que pidieron hacer lo necesario para buscar alianzas en sectores de izquierda, el líder señaló que no solo no tenían los sufragios para alcanzar el triunfo y que ello no haría más que atrasar la elección del nuevo primer ministro, sino que su acción era el ejemplo para demostrar que Portugal debía seguir siendo un espacio amplio y democrático.

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Por su parte Luis Montenegro aseguraba el triunfo, quedando maniatado ante la actitud de una oposición que estará vigilante de lo que pueda hacer y que hará minucioso seguimiento de la conducta que pueda tener el gobierno. De esta manera el sector opositor logra alcanzar el poder, evidenciándose que los sectores excluyentes e incendiarios no están convidados a la fiesta de la estabilidad.


Si bien Montenegro se alzó con la mayoría para ser designado como jefe de gobierno, su adversario, Pedro Nuno Santos, es un ganador irrefutable al poner por delante a su país, entendiendo que su sacrificio lo coloca en la posteridad y que su decisión lo pone en la palestra para asumir el gobierno en otras condiciones.


Portugal ha logrado que la comunidad internacional se quite el sombrero al poder demostrar que dispone de una clase política de altura y entendimiento, en la que los sacrificios por el país lo valen todo. ¡Sana envidia!





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