article-thumb
   

¡Hartos del hampa! Linchamientos de delincuentes en Los Ruices no van a parar, aseguran vecinos

Admin

Lohena Reverón.- Cuando se trata de “hacer justicia por sus manos”, la adrenalina se apodera de los vecinos de Los Ruices, en el municipio Sucre. Los linchamientos se han convertido en la única manera de defender sus propiedades, a sus hijos y familiares; pese a que están conscientes de que no es una vía “cristianamente” aceptable.

Cansados de que los roben y los maten, habitantes del sector han dado golpizas muy graves a los delincuentes que hacen de la suya en la zona, al punto que, como ocurrió el pasado sábado, un antisocial murió producto de un derrame cerebral. Quienes actuaron en su contra no se arrepienten.

Los-RuicesUna funcionaria de un ente del Estado, habitante de esta urbanización capitalina y que prefirió mantener el anonimato por evidentes razones, reveló a El Cooperante que los linchamientos “no van parar”, debido a que las autoridades encargadas no hacen nada para controlar los índices delictivos. A su juicio, lo que sucede es que hay mucha impunidad y la gente se cansó de denunciar los robos, violaciones y homicidios, sin que haya respuesta por parte del Gobierno. Los pocos individuos capturados en flagrancia son dejados en libertad a las pocas horas.

Relata la mujer que hace aproximadamente un mes hubo un hecho violento a la salida del Metro de la estación Los Cortijos, se trataba de una mujer embarazada a quien un hombre intentó arrebatarle la cartera. Los vecinos actuaron: “Los motorizados le daban con los cascos en la cabeza, los partían, hasta que no se movió más, de aquí se lo llevaron en una patrulla, para mi ese hombre iba muerto”.

Juan Barreras, trabajador de uno de los negocios ubicado en la calle B de Los Ruices, indica que en el momento que los han agarrado la adrenalina se apodera de todos, desde niños hasta los abuelos, todos gritan “agárrenlos, mátenlos, dale a ese desgraciado”, todo el mundo se hace parte. “Y no hay voluntad de parar ni de nada, sino de terminar con esa persona que vino a dañar a alguien aquí, a matar, a robar, a gente sana”, sentencia.

Los-Ruices-2

Cuando los ciudadanos creen que deben hacer justicia por sus manos, en las calles se crea una sensación entre la comunidad de que deben hacer algo: “Hay que exterminarlos, ya que el Estado ni la justicia hacen nada, si los denunciamos los sueltan. Entonces hemos tomado la justicia por nuestras manos, no es el deber ser, lo sabemos, pero qué haces tú si ves tu vida amenazada”, destaca la empleada pública antes citada.

La otra cara de la moneda es “esconderse” o salir lo menos posible, como es el caso del señor Álvaro Zea, de 70 años, residente de uno de los edificios: “La inseguridad por aquí está bien buena, es lo único que goza de buena salud en el país”. Mi esposa y yo salimos juntos, nunca solos, nuestros hijos nos acompañan a veces, porque nos da miedo.

El hombre linchado el pasado sábado, corrió por toda esa calle, disparando a mansalva, pero “gracias a Dios” no tenía buena puntería, porque fácil pudo haber tres o cuatro muertos, los muchachos jóvenes “de los nuestros que son sanos, que estudian y trabajan”, narran quienes presenciaron el hecho. Es preciso destacar que durante el recorrido periodístico no se observó presencia policial en las calles o en las estaciones del metro.

Comentarios

comentarios